10.5 C
Santa Comba
miércoles, marzo 20, 2024

«Fachos, vigías y atalayas del Cabo Finisterre: los orígenes del faro del fin del mundo»

El Monte Facho de Fisterra debería ser convertido en un auténtico museo al aire libre

Felipe Senén López, 1996

El Monte do Facho en Fisterra sería uno de tantos «fachos» esparcidos por toda Galicia, de no estar ubicado en el Cabo quizás de más nombradía mundial, no ya por su belleza incomparable e Inconfundible silueta; sino por su historia y sus profundas tradiciones ancestrales adoradoras del sol en el legendario altar Ara Solis, testigo privilegiado de la predicación del apóstol Santiago en España.

De la voz gallega Facho (del latín fax, acis: tea, antorcha) deviene la castellana Hacho: “Altozano situado en la costa, de los que antiguamente se utilizaban para hacer señales desde ellos. Algunos conservan el nombre en su designación particular” (“Diccionario del Uso del Español” T. II, María Moliner ed. Gredos 1997).

Localización de los dos Fachos de Fisterra, uno Cabo da Nave y otro en Cabo Finisterre, donde el Piloto o Vigía tenía también su casa y una huerta (diseño J.G. Satti)

El filólogo José Luis Pensado (1924-2000) afirmaba que: “En las costas marítimas de Galicia, y aún en las otras de España, se han sigilado a trechos muchas alturas para que en ellas se encienda ese fuego en señal de que andan enemigos en la costa, y así se comunica el aviso muy en breve. Esta práctica de dar señales con el fuego es antiquísima en España. En las costas de Galicia hay actualmente muchos fachos; también los habría tierra adentro en las fronteras cuando había guerras” (“Colección de voces y frases gallegas de Fr. Martín Sarmiento” – 1970).

Durante los siglos X, XI y XII, Galicia fue atacada por vikingos y musulmanes; en los XV a XVIII por corsarios franceses, ingleses, piratas turcos y berberiscos (véase “La Batalla de Muros: el combate casa por casa y cuerpo a cuerpo por las calles de Fisterra”, “Crónica de secuestros y saqueos de corsarios berberiscos en la villa del Santo Cristo”).

Así es que prácticamente todos los puertos del norte se vieron atrapados por los problemas que generaban estas agresiones y por las dificultades para atender y mejorar las escasas y poco adecuadas defensas de la costa gallega.

Trozo de cerámica encontrado en uno de los puestos de vigilancia de Fisterra, que responde a la tipología de producción en Asturias entre los siglos XVI y XVII conocidas como «puchero», que podían también recibir el nombre de «pote» (foto J.G. Satti)

Esta defensa costera en el siglo XV estaba organizada por un Capitán General de Galicia nombrado por el rey, con ayuda de los nobles locales y sus mesnadas feudales (véase “Breve esbozo de las capitanías de milicias y oficiales de Finisterre 2021); así es que se conserva una orden de 1495 de los Reyes Católicos al encargado de la vigilancia de las villas y puertos de Guipúzcoa (un modelo aplicado en general a toda España), firmada en Tarazona el 2 de septiembre, que muestra su preocupación por la seguridad marítima: “Que se ponga mucha guarda e recabdo, asy en reparar los muros e poner guardas de día a las puertas, commo en que aya velas e rondas e atalayas de día para ver los navíos que vienen por la mar…” (“Cartas de los reyes católicos al capitán Diego López de Ayala 1492-1497”, conf. Duque de Frías- 1970).

En Fisterra las alertas eran continuas según se lee en una carta de los alcaldes mayores al Consejo del Reino de Galicia, fechada en Santiago el 20 de diciembre de 1552; dando cuenta de siete naves francesas que atacaron la villa, y que sabían por la tripulación la grave noticia de que habían salido de Francia otros ciento cincuenta barcos también “á rrobar por la via de las yndias” (“Fragmentos de la historia de Galicia”, Justo E. Areal-1900/Imp. de Cerdeira y Fariña).

Los Capitanes Generales, además de informar sistemáticamente sobre las renuentes rapiñas de los franceses, manifiestan su preocupación ante la impunidad con que se producen estos ataques dada la indefensión de los puertos de Galicia y solicitan de forma reiterada actuaciones de la corona para mejorar la defensa de este Reino. Así lo hace Pedro Navarro, Mariscal de Navarra y Marqués de Cortes quejándose de los repetidos ataques que recibían los pescadores gallegos, al detallar los saqueos de Finisterre, Muxia, Ferrol, Viveiro y Ría de Vigo en 1552 y de las dificultades naturales para su defensa, pues “no sólo son quatro puertos y surgideros de navíos, más quarenta y dos, y ninguno de todos, ocupado de los enemigos de su majestad o de vuestra alteza, se puede sustentar y defender, salvo La Coruña”. Ya con ocasión del inicio en 1521 de la guerra contra Francia, el Capitán General Pedro Navarro evidenciaba su gran preocupación: “estoy cada hora con gran sobresalto, viendo La Coruña y toda esta marina tan mal probeyda, que con visitar los puertos y hazer todo lo que puedo con todo cuidado, no basta” (“Historias de corsarios vascos en el Cabo Finisterre”).

El geógrafo José Andrés Cornide (1734 -1803) escribió una completa relación de los Fachos de Galicia, del que se conserva su manuscrito (foto wikipedia).

De hecho es en el año de 1558 que “…benyera a la ría de la dicha villa (fisterrana) una armada del rey de Françia, en que se dezía benía por capitán Muçur de Bora, el qual con mucho número de soldados salyera en tierra y por fuerça de armas tomara la dicha villa, la qual robaron y saquearon de quantos vienes y azienda en ella avía y ansí la iglesia y ornmentos y campanas y santos della”, entre los que estaría el brazo de San Guillermo (véase “El brazo de San Guillermo de Fisterra está en Bretaña? 2022).

Otra carta del Sargento MayorBernardino Rodríguez al Marqués de Cerralvo informa:

Oy lunes a medio dia descubrieron las guardias del cabo de Finisterra mas de setenta navíos muy metidos a la mar a la parte del Sur y alguno dellos grandes, y cuando yo tuve aviso dello que subi al monte ya no paresçian. Entiendo ser la armada del Enemigo, porque me dixeron las guardias que un navío pequeño salió desta flota y vino la vuelta del cabo como a reconosçerle y se volvió a meter en ella. Doy dello aviso a V.S. con este propio. Dios guarde a V.S., de Finisterra, 27 de março, 1589” (“Columba revista Cultural” nº 17, pág. 112-2017).

Para la vigilancia de la costa había dispuestas por los montes cercanos más elevados y dando vista unas a las otras, torres de piedra circulares, en las que hacían guardia los vecinos de la villa y sus alrededores por turnos de 24 horas. Así lo constata el peregrino Domenico Laffi que relata que en Fisterra había una Torre o “Farol” preparado para esto: “in cima poi di questo promontorio vi é una Torre, ó vogliam dir Fanale, ch’egli chiamano in sualingua Farol: questa Torre e fatta per accendervi il fuoco su la cima la notte; il giorno ancora, in caso… de gl´Infideli” (Viaggio in Ponente a San Giacomo di Galitia e Finisterrae -1673).

Así era el sistema de prevención hasta que “en el año 1705 se formó en el reino de Galicia, con nombre de Caudillatos, una milicia urbana de los paisanos de los lugares comprendidos en el distrito de dos leguas tierra adentro de la costa del mar, con el fin de preservarla de cualquier insulto de parte de los piratas y enemigos de la corona, y de velar en los fachos o atalayas de la misma costa, los cuales en su principio no tuvieron fuero militar” (“Juzgados de España y sus Indias” T. II, 1817).

 Detalle de un plano que hace una descripción de la Costa y Puertos que se comprenden desde la Ría de Vigo hasta Coruña para dar justa idea de la colocación de las vigías y fachos con Fisterra en el centro (foto A. G. S. 1797)

Con el fin de entender en qué consistía tal caudillaje, transcribo parte del nombramiento de Caudillo de la villa y jurisdicción de Neda en favor del III Señor de la Casa de Riba D.  Andrés Francisco Pardo de Andrade, hecho el 9 de marzo de 1733 por D. Leopoldo Adriano José de Riffarte, Conde de Itre (mariscal de Campo y comandante general del Reino de Galicia: “le elijo y nombro Caudillo de la referida villa (…) para que la gente armada del referido distrito acuda a defender los Puertos, Sitios y ensenadas, en las ocasiones de invasión hostilidad, rebato y otros semejantes y precisos casos, cuidando del facho (faro de leña sobre una eminencia) de Montefaro, Cuerpos de Guardia y Centinelas del lugar de Teraza” (“Blasones y Linajes de Galicia” T. IV, J. S. Crespo del Pozo ed. 1985).

El rango subalterno dentro de esta estructura semiprofesional era la Sargentía de Fachos, encargada de designar las guardias. De cuya autoridad solían valerse algunos para su conveniencia personal, según se desprende de un caso ocurrido en Camariñas en 1773:

Habiéndose dado cuenta en esta Capitanía General contra D. Ramón Fandiño, Sargento Mayor del Puerto de Camariñas por los Vecinos de aquel Partido, sobre la contribución con que les hacía concurrir anualmente de Trigo, Centeno y Maíz, para relevarlos de la precisa obligación de asistir cuando les correspondía a hacer la Guardia y Centinela en la Vigía de los Fachos, se siguió la Causa en este juzgado de la Auditoría de Guerra, y conclusa se remitieron los Autos a S. M. por la vía reservada de la Guerra, y en su consecuencia se me comunicó por la misma la Real Orden siguiente:

El Rey con conocimiento de los Autos, que ha remitido V. E. obrados contra Don Ramón Fandiño, Sargento Mayor del Puerto de Camariñas, en que se halla confeso y convicto de estafador, comprometiendo su Empleo, no solo ha resuelto separarle de la Sargentía Mayor, sino privarle de la agregación, o retiro que tenía, despidiéndole del Servicio.

Lo que traslado a V. S., para que enterada de esta Real Resolución, disponga se haga saber a todas las Justicias de las Feligresías de su Jurisdicción, que estén sugetas a las de las Villas, y Puertos, en que haya Sargento Mayor de Fachos y Jefes de Trozos, prevengan a los Vecinos, que en ningún caso deben contribuir con cosa alguna a dichos Sargentos Mayores, y Xefes por cita razón, so pena que serán ellas responsables, y severamente castigados”. Fdo. El Marqués de Ricla (Carta Orden remitida por la Justicia y Regimiento de la M.N. L. Real y antigua Ciudad de Betanzos de Voz, y Voto en Cortes de S.M., y Cabeza de Provincia en este Reyno de Galicia, a la Justicia ordinaria de la villa de Puentedeume – 7 de octubre de 1773).

Diseño de planta y alzado de una caseta para el piloto vigía de Fisterra (foto A. G. S. – Ferrol, 19 de abril de 1797).

Los Trozos eran compañías de milicianos en las que se alistaban los naturales, desde la edad de dieciocho años hasta cincuenta, que debían estar dispuestos para, en un momento dado, dejar sus ocupaciones habituales y acudir con las armas en defensa del punto amenazado, o a los rebatos, a las armadas que se hacen en las vigías o a cualquier aviso de sus jefes (“Columba revista Cultural” nº 17, pág. 58-2017).

El geógrafo José Cornide siendo capitán de milicias, constata el funcionamiento de los fachos que estaban operativos en esta zona:

El primero que recibe las ahumadas del último del partido antecedente está en el monte que está sobre el puerto de Corme y se llama de Roncudo. El segundo se llama Piedra de Palo que se comunica con el antecedente y descubre más de catorce leguas de mar. El tercero está en el monte de Tosto cuyo nombre tiene. El cuarto es el de Lourido que está en lo alto del monte de este mismo nombre. El quinto está en el cabo y monte de Tauriñao. El sexto llamado la Nave está en la cima de la punta avanzada que está frente del monte próximo. La última está en la altura del monte que forma el cabo de Finisterre. Todos se comunican, recíprocamente sus ahumadas. Algunos están en mui buen estado pero otros necesitan una revista. Tienen su hachero perpetuo, y los trozos nombran por turno gente para centinela. Los Trozos de esta costa desde cabo Ortegal hasta Finisterre son cincuenta y nueve, que el que menos tiene son cien hombres (…) los Fachos también pudieran arreglarse y ponerse con más comodidad, pues los pobres Paisanos ya que hacen este servicio es razón que esten con algún alivio. Las ahumadas las hacen con tojo, leña del país que es otra contribución para ellos y de poca utilidad para el fin” (Transcrip. J. G. Satti del manuscrito “Descripción circunstanciada de la Costa de Galicia y Raya por donde confina con el inmediato Reyno de Portugal”, digital galiciana – 1764).

Última foto de la desaparecida casa del piloto de Fisterra en el Monte Facho a principios del siglo XX (foto color J. G. Satti).

Documentos de 1797 muestran una renovación del modelo desde Coruña hasta Vigo donde el sistema de señales pivotaba entorno al Cabo Fisterra, que tenía de guardia un piloto y un marinero que cobraban 4,25 pesetas cada uno y convivían en una caseta de “18 varas cuadradas”:

“Las Señales con Carmin son las que se ven entre sí desde Finisterra hasta Vigo, y han de hacerse las Señales mutuamente por no permitir su situación local comunicarse por Fachos por las Rías que intermedian. Los puntos de color Verde son los que por los Fachos, pueden noticiarse las Señales hasta primero Punto a donde haya Piloto que con Banderas las indique a otro que tiene a su vista como sucede en el Monte Boa de Malpica, con Cayon y este, a la Torre de Hércules. En Cavo Toriñana como ve al de Finisterra debe ponerse sujeto inteligente que hecho cargo de las señales de aquel, lo participe inmediatamente por escrito al de Boa omitiéndose en Toriñana el gasto en Vanderas y demás utensilios, pues puede manejarse con los Fachos que hagan con prontitud el Camino, pero ha de tener una vandera con la que manifestará al de Finisterra la Inteligencia de las Señales. Como todo el terreno de Finisterra es Montuoso y difícil de andar aunque a corta distancia de Toriñana, se ha tomado el arbitrio de los Fachos que arriba se expresa pues desde este Punto hasta monte Boa es mejor camino y Poblado en términos que habiendo Fachos en Puerto Camelle y Laxe o Corme que se manifiestan de color Verde es fácil de unos a otros entregarse el Pliego o Parte que sale de Toriñana y tenerlo brevemente el Vijía de Boa, y significarlo a su inmediata Cayón, y este al de la Coruña. Como es factible recalen los enemigos aterrados entre Cabo Villano y Sisarga, y por esta razón no verlos Finisterra ni Toriñana ha de a ver en el primero punto, quien dé parte a Monte Boa, para del conocimiento de la Capital” (Transcrip. J. G. Satti del manuscrito “Descripción de la Costa y Puertos que se Comprenden desde la Ría de Vigo hasta la Capital de la Coruña…” – abril de 1797).

Antiguo pozo del siglo XIX conocido como «el aljibe», que abastecía de agua a los habitantes del faro de Fisterra mediante una tubería subterránea de hierro // Pequeño botijo del siglo XIX utilizado para contener aceite visto en una vivienda fisterrana (fotos J.G. Satti).

Aún se conserva un lugar con el nombre “a Horta do Piloto” muy cerca de donde se encendía la hoguera del facho. De la misma manera que hay una Rúa Atalaya hacia donde había una torre. Estas torres o atalayas izaban banderas como señales de comunicación. Las había en el molino de viento de A Insua, en Cabo da Nave y Monte Facho, conservándose algunas ruinas. Igual vigilancia se ejercía en el Castillo San Carlos (“La crónica naval de O´Reilly en Fisterra-2017).

Las coordenadas de localización de los fachos de Fisterra según las inspecciones in situ son:

Cabo da Nave (Monte Veladoiro): 42°55’28.2″N – 9°17’27.8″W, 243 metros sobre nivel del mar.

Cabo Finisterre (Monte Facho): 42°53’29.9″N – 9°16’25.1″W, 242 metros sobre nivel del mar.

Con la construcción del Faro en el Cabo Finisterre a mediados del siglo XIX, estos sistemas de vigías (aunque útiles para el avistamiento de ballenas) se abandonan y sus estructuras arquitectónicas de épocas anteriores acaban desapareciendo. Además, se militariza la zona quedando la vigilancia a cargo de la Marina con sus propias y modernas dependencias como lo fueron las Estaciones Semafóricas hasta mediados del siglo XX (véase “Faro, Semáforo y Marconi: baluartes de las señales marítimas en Fisterra” 2020).

Esquema de un atalaya (Belawat arqueología) // Única foto de un atalaya en Fisterra cerca de un molino de viento, ambos desaparecidos hace décadas (foto J.G. Satti)

Pódeche interesar

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí
Captcha verification failed!
La puntuación de usuario de captcha falló. ¡por favor contáctenos!
spot_img
spot_img
spot_img

Síguenos

7,820FansMe gusta
1,661SeguidoresSeguir
1,826SeguidoresSeguir
1,220SuscriptoresSuscribirte

Últimos artigos