La Confederación Española de Policía (CEP) ha denunciado la falta de avances por parte del Gobierno tras el incendio que, el pasado 12 de febrero, dejó inutilizada la comisaría de la Policía Nacional en Santiago de Compostela.
El siniestro afectó a la totalidad de las instalaciones, destruyendo más de 40 vehículos, material policial y pertenencias personales. Según el sindicato, semanas después del suceso la situación sigue sin soluciones estructurales, mientras los agentes trabajan en condiciones provisionales.
Efectivos de la Policía Nacional hacinados
Desde la CEP señalan que los efectivos se encuentran “hacinados” en dependencias temporales y advierten de que la recuperación del edificio actual requeriría una intervención de gran envergadura, con plazos que podrían prolongarse durante meses o incluso años. Por ello, plantean aprovechar la situación para impulsar la construcción de una nueva comisaría en una ubicación más adecuada, que permita ofrecer servicios policiales acordes a las necesidades actuales.
El sindicato considera que esta actuación supondría “una señal de respeto” hacia Galicia, al tiempo que critica el reparto de inversiones del Estado en materia de seguridad. En este sentido, recuerdan que en los últimos años se han destinado más de 1.500 millones de euros a la financiación de policías autonómicas en otras comunidades, mientras que, según denuncian, los planes de infraestructuras de la Policía Nacional acumulan retrasos en licitaciones y ejecución de obras.
Solicitan la implicación de Marlaska
La CEP subraya además las carencias operativas actuales en Santiago, como la ausencia de calabozos para detenidos, la pérdida de medios materiales y la falta de espacio adecuado para la atención ciudadana. A su juicio, estas condiciones no garantizan un servicio óptimo.
Por todo ello, el sindicato reclama la implicación directa del ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, al que solicita que visite la ciudad y adopte medidas urgentes para dotar a Santiago de una nueva comisaría.

