Transformar el cuerpo y la salud no es una carrera corta de 100 metros, sino una maratón de fondo que requiere redefinir la relación con uno mismo. Esta es la premisa fundamental sobre la que se edifica El Método Temis, el libro con el que Manu Palop está guiando a cientos de personas hacia una vida más saludable.
En sus redes sociales se presenta sin rodeos como «ex-gordo profesional», una etiqueta que utiliza como un guiño cercano para explicar de dónde viene y hasta dónde ha llegado tras haber marcado 143 kilos en la báscula y haber convivido con el sobrepeso durante casi dos décadas.
Entrevista a Manu Palop en Radio Xallas
Romper con el paradigma del «proceso temporal»
Para Manu Palop, el fracaso reiterado en la pérdida de peso proviene de entender la dieta como un castigo pasajero. Cuando una persona inicia un plan pensando únicamente en la meta de kilos que quiere perder a corto plazo, está condenando el proceso antes de empezar.
«La primera barrera a derribar es la de que el proceso de cambio físico no sea una cuestión temporal, sino derribar esa barrera y pensar que es un cambio para siempre. Si te peleas con esa barrera y dices: «Vale, esto dura para siempre, no tengo prisa», creo que es el mejor punto de partida», subraya Palop.
El autor recuerda que su propio camino no estuvo exento de tropiezos: probó multitud de dietas, cometió el error de comer demasiado poco y sufrió fracasos previos hasta comprender la mecánica real del cuerpo. Por ello, desaconseja intentar cambiar todos los hábitos de golpe (alimentación, entrenamiento, sueño y mentalidad a la vez), recomendando integrar pequeñas decisiones sostenibles.
Adiós a las dietas mágicas y a las excusas
En su experiencia asesorando a personas, Palop observa con frecuencia mitos arraigados. El más común es el autoengaño de pensar que a uno «no le funciona nada», sugiriendo implícitamente que las leyes de la física no aplican a su cuerpo.
«A veces te hablan del ayuno o la dieta keto como algo mágico… Cuando estás pensando en que hay algo externo que va a desbloquear tu pérdida de peso, lo que estás haciendo es trasladar la responsabilidad fuera de ti. El cambio está condenado a fracasar si no asumes que tú eres el único responsable de tu cambio», advierte con firmeza.
La base irrefutable de El Método Temis son las leyes de la termodinámica: el balance calórico. Somos un organismo que requiere energía para mantenerse vivo y para realizar actividad.
«Es tan básico como que somos un cuerpo que necesita energía para funcionar y que gasta energía funcionando… Si consigues restar un poquito más de lo que estás comiendo, bajarás de peso», resume.
Asimismo, insiste en no demonizar alimentos reales. No se trata de eliminar los hidratos de carbono o perseguir al huevo por el colesterol, sino de evaluar el contexto general: «Si vienes de comerte una napolitana para desayunar, ¿será mejor comer huevos revueltos, no? En los alimentos reales hay de todo: proteína, hidratos y grasa. Todo es necesario».

Registro de alimentos y el valor olvidado de la fibra
Para Palop, el hábito de registrar lo que se come en aplicaciones móviles no debe ser una obsesión, sino una herramienta de aprendizaje. Permite tomar conciencia del impacto real de los alimentos y negociar con uno mismo si un postre de 600 calorías compensa emocionalmente o si es preferible compartirlo o cambiarlo por una opción más saludable.
Por otro lado, Palop reivindica el papel crucial de la fibra, un componente del que se habla poco pero que resulta determinante al alimentar la microbiota intestinal, con su impacto directo en el estado de ánimo y en las señales cerebrales, así como su efecto en el control glucémico.

Entrenamiento de fuerza: El «efecto bola de nieve»
Manu Palop sitúa al entrenamiento de fuerza en el centro de la ecuación por su capacidad de multiplicar los resultados.
«El entrenamiento de fuerza genera un efecto bola de nieve a tu favor: cuanto más lo haces, más se simplifica el proceso de pérdida de peso. Al generar masa muscular, creas el tejido que más gasto calórico produce en tu cuerpo», explica.
Palop destaca que no hace falta vivir en el gimnasio: con 2 a 3 horas semanales de fuerza es más que suficiente para experimentar una evolución notable. Esto se puede complementar de forma sencilla caminando una hora al día a intensidad moderada, lo que añade unas 400 kcal de gasto extra sin castigar las articulaciones.
En la entrevista también habló de sus técnicas de la “respiración consciente” tanto nivel fisiológico como a nivel subconsciente.



