He escrito estos años sobre el patronazgo de la virgen de Guadalupe de Ponte do Porto sobre las palilleiras de la ría de Camariñas en el siglo pasado. Conocía el dato por las informaciones de mi abuela y de veteranas palilleiras y acreditados puntilleiros porteños, pero ahora les aporto nuevos documentos que corroboran que ya desde el nacimiento de la cofradía en Ponte do Porto en 1781 esta advocación contaba con la devoción de las encajeras de la comarca, entre Laxe y Muxía. Dos siglos y medio de antigüedad, por tanto, y sin rival que la pueda desbancar.
Palilleiras en el Catastro de Ensenada
El Catastro de Ensenada de 1754 -del que en su día transcribí, entre otras, las parroquias de la Costa da Morte y Bergantiños- cita la presencia de un importante número de palilleiras en la ría de Camariñas; sobre todo en la villa de Muxía pero también en Camariñas, Leis, Ozón. Nos faltan datos de vecindarios de la zona en el catastro, por ello debemos consultar documentos parroquiales de la misma época que prueban la presencia de palilleiras (encajeras) y puntilleiros (vendedores) en parroquias como Ponte do Porto (en 1758). En estas fechas la mayor producción de encaje gallego se realiza en la ciudad de Pontevedra y a continuación en la ría de Corme y Laxe. A finales de siglo, la gran región encajera gallega se concentra entre Neaño y O Ézaro.
Las compras de encaje a palilleiras locales en los libros parroquiales de Ponte do Porto (San Pedro do Porto) aparecen por vez primera por una adquisición en 1758 anotada en el libro de la cofradía del Espíritu Santo de Camelle. El lugar formaba parte de la feligresía hasta 1973.
En el libro de la cofradía de Guadalupe de Ponte do Porto encontramos la primera referencia a compra de encajes en 1781. En 1782 localizamos la primera mestra palilleira con nombre, se trata de Raphaela de Lema de As Barrosas, que vende encaje al santuario de Guadalupe.
El mismo año aparece el primer puntilleiro local, Joseph Canosa de Curros entrega encajes a la cofradía. En los años siguientes contamos con otras citas de singular interés, son las donaciones o exvotos que las propias palilleiras hacen a su patrona, y que veremos proceden de lugares muy distantes de la comarca, prueba evidente de un patronazgo no local sino generalizado en la zona de mayor concentración de encajeras del país.

En 1786 una vecina de Laxe dona encajes a la virgen de Guadalupe. En 1788 hace lo mismo una vecina de Quintáns. En 1790 una vecina de Carantoña dona encajes a la virgen. En 1791 es una vecina de Senande la que hace la donación de puntillas a la virgen porteña. Pruebas escritas en viejas resmas de hojas benditas. La imagen mariana se honraba en la capilla de san roque, que miraba hacia el puente medieval.
Los vecinos de Ponte do Porto todavía recuerdan en el siglo pasado los actos religiosos y festivos en este mes de septiembre y en plena semana de A Barca a la virgen de Guadalupe como patrona de las palilleiras, conocida como Festa das Palilleiras. Hace un siglo era un evento promovido por la familia Mazaeda, exportadores de encaje a Cuba, e incluso es recordada por nuestros padres la Festa das Palilleiras el día de Guadalupe con verbenas en los años sesenta.
Pero la familia Mazaeda no hacía más que continuar una veneración secular nacida dos siglos atrás y que asumió tras la desaparición de la mayoría de las viejas cofradías en el país. Oficialmente las palilleiras gallegas o españolas no cuentan con una patrona oficial, pero lo que está ahora fuera de toda duda es que históricamente en la comarca central de las palilleiras, entre Laxe y Muxía, y en los principales lugares de producción de encaje de Galicia desde finales del siglo XVIII, la patrona era la virgen de Guadalupe de Ponte do Porto. No sólo la memoria oral -muy cercana y con apellidos ilustres de la historia encajera- sino los documentos parroquiales acreditan una centenaria advocación y patronazgo extendido y de carácter comarcal: Camelle, Ponte do Porto, Laxe, Quintáns, Carantoña, Senande. Y más casos en el siglo siguiente.
Ponte do Porto, centro exportador de encajes de España
Desde 1880 Ponte do Porto se va a convertir en el principal centro exportador de encaje de España. Sus puntilleiros son los primeros que venden a América, editan libros de puntillas y renuevan picados, siendo varios célebres nombres de mercaderes de Muxía los únicos que les hacen competencia.
Las ferias de Ponte do Porto y Quintáns serán durante un siglo los mercados gallegos del encaje. Esto lo saben todos los hijos e hijas de nuestras puntilleiras y palilleiras históricas, a quienes nuevos intereses políticos o localistas no pueden callar. Como prueba, los que se acerquen a ver la colección de encajes históricos del Museo do Pobo Galego se asombrarán con la donación de Angélica Miñones, entrañable vecina que comía conmigo, en mi casa y en la misma mesa, todos los días hasta bien entrada mi mayoría de edad, cuyos abuelos ya eran los más célebres exportadores gallegos hace 150 años.

Una capilla derruída
La vieja capilla de San Roque fue derruida en 1954. En la puerta principal nos recibía una escultura en piedra de san Roque. Otra de la misma advocación lucía en el ático del altar mayor, con un precioso y gran retablo barroco de madera policromada adaptado al arco y cubriendo todo el frente. Una retro tabula que, tras las tropelías al patrimonio de 1954, perdió las dos calles, las divisiones verticales laterales, conservando solo el cuerpo central que hoy se puede ver en el lado del evangelio del altar mayor de la nueva parroquial, el llamado altar de Fátima, en donde se ubicó la Guadalupe en la zona superior central. La escultura de san Roque de la capilla, llamada «san Roquiño», era barroca del segundo tercio del siglo XVIII, representaba al santo francés con traje de romero, peregrino a Roma, con las llaves de san Pedro en el chambergo.
En 1954 el párroco la trasladó al Espíritu Santo de Camelle y posteriormente a la capilla de San Bartolomé de Arou, en donde se venera. Había otro san Roque de mayor dimensión en el perdido templo parroquial de A Grixa; del segundo tercio del siglo XIX, del círculo de Juan Pernas Gambino, con hábito de peregrino jacobeo (vieiras en capa y sombrero). Hoy se venera en el retablo del Rosario del actual templo parroquial.
Aunque las mejores tallas estaban en el templo parroquial de San Pedro da Grixa, en la capilla había estatuas de san Roque, Guadalupe, Corazón de Jesús, la Dolorosa, el Nazareno, san Antonio. En los años 40 llegó la Fátima. En mi archivo personal conservo fotos del interior y exterior de la capilla de san Roque, desgraciadamente perdida.

La Virgen de Guadalupe
La nuestra es la única imagen de la Guadalupe que existe en el arciprestazgo de Nemancos, sigue el modelo iconográfico de la cacereña. Es una pequeña imagen de mano ecléctica, hierática y frontal, con el manto acampanado, de madera policromada, ubicada en una hornacina del segundo cuerpo en el ático del retablo de Fátima del nuevo templo parroquial desde 1954. La virgen se sitúa sobre un trono de nubes con una cabeza de querubín y una fortaleza con sendas torres en los extremos, en alusión al monasterio cacereño. Fue repintada en 2003; antes tenía una túnica roja y un manto azul, que se cambió a túnica azul verdosa y manto granate.
Túnica y manto con capucha son lisos, sin apenas pliegues salvo dos pequeños y suaves incisiones en la parte extrema de la capa. En la mano izquierda lleva al niño vestido de igual forma que la madre (túnica y manto triangulares y muy rectos) y en la derecha un cetro. En el rostro redondeado se remarca el mentón, luce una boca pequeña y los ojos ligeramente almendrados. Como arriba expliqué, en el altar mayor de la vieja capilla se veneraba una escultura de san Roque colocada en el ático. La Guadalupe estaba en la calle central, en el primer piso, el lugar de honor de la iglesia, como copatrona de la parroquia.

La Cofradía porteña de Nuestra Señora de Guadalupe
La cofradía de Nuestra Señora de Guadalupe de Ponte do Porto se constituye en 1781, fecha en la que tenemos un libro de dádivas y limosnas. Es pues contemporánea de la Rianxeira, la más conocida en Galicia, y ambas salidas de la primera advocación, el santuario de Guadalupe en Extremadura, cuya iconografía copian. La imagen de Rianxo de cartón piedra se atribuye a un fraile local, es de 1773. Se honraba en Galicia el 8 de septiembre, que suele coincidir con la semana de la virxe da Barca.
En Extremadura el día 6 y en América el 12. El nombre de Guadalupe es árabe, significa río de lobos, y aparecen siempre sus capillas al lado de corrientes de agua y zonas de pastos, de ganado. Eso mismo era el Campo de San Roque hace dos siglos, con arroyos bajando para encauzarse en fuentes y ovejas paciendo. En invierno subía la marea y no se podían celebrar las ferias de ganado.

El templo tenía carácter de santuario popular y por su especial ubicación (con fuente santa, ritos, el flujo de las mareas y otros elementos) apreciamos la sacralización de un antiquísimo lugar de culto en el acceso del Camino de Santiago a Camariñas y Cereixo. Es protector de la fecundidad animal y de las mujeres, por ello una tradición oral indicaba que las féminas al parir esperaban con su hijo en un oratorio que había al lado del puente medieval de Ponte do Porto y el primer caminante que pasaba por allí se le acogía como padrino. Hasta hace unos treinta años aún se llevaba agua bendecida para las casas, y hoy se recogen los «fiunchos» y espadañas por donde pasan las procesiones, porque protegen la salud del ganado y los hogares. Hoy no se celebra la fiesta en septiembre pero sí el San Roque en agosto.
Por las Memorias del cardenal Jerónimo del Hoyo sabemos que a finales del siglo XVI ya existía una capilla de san Roque en el campo de su nombre, en donde en 1781 se colocó en su retablo a la virgen de Guadalupe. Popularmente se tilda a la virgen como copatrona parroquial junto a san Pedro. Desde 1854 la peste de cólera que azota Galicia también aparece en nuestros libros parroquiales. En esa fecha es cuando crece la devoción en toda la costa de la advocación homónima de Rianxo.

Encuentro de peregrinos
En cuanto a la antigua cofradía de Guadalupe es una de las muchas que existían en Ponte do Porto en el Antiguo Régimen. En una visita pastoral se noticia sobre el uso de la capilla para acoger a los romeros que van a la virgen de la Barca de Muxía, pues pasan la noche en la iglesia y celebran misas y procesiones nocturnas. También panderetas y foliada, con fuegos y algareos.
Así vemos como la fiesta la celebran los romeros llegados de todas partes por el camino real en su peregrinación a Muxía. Solían tomar barcas en Ponte do Porto y Cereixo hacia el santuario de A Barca. Peregrinos y palilleiras honran a nuestra Guadalupe desde 1781 y desde al menos 1811 en su entorno se celebra la feria más concurrida del año, activa hasta finales del siglo pasado.
El 26 de junio de 1852 se coloca una campana nueva en el santuario, realizada por el compostelano Dámaso Palacios, con un peso de 7 arrobas y 10 libras a 10 reales la libra. El campanero llevó la vieja, con un peso de 11 libras y un cuarto. Se recaudaron ocho ferrados y medio de maíz y 25 reales. La virgen tenía cofrades de los lugares de la actual feligresía de Ponte do Porto (incluye Arou y Camelle), de Xaviña, Carnés, Cereixo, Carantoña, Traba, Leis. Ponte do Porto tenía como anexo antes de 1850 a Carnés y Leis. Desde mediados del siglo XIX se anexa Carantoña. Todos ellos nombres significados en la memoria palilleira, la creme de la creme.


