Muxía y la Inquisición: control, autoridad y fraude

Hemos podido acceder a unos importantes documentos que vuelven a confirmar la activa presencia de la Inquisición española en Muxía durante el siglo XVIII. Hemos accedido a una alegación fiscal del proceso de fe de Alonso de Dios, vecino de Muxía, notario apostólico y ordinario, seguido en el Tribunal de la Inquisición de Santiago de Compostela por visitar navíos sin comisión del Santo Oficio para ello.

La documentación, conservada en el Archivo Histórico Nacional bajo la signatura INQUISICIÓN, 3726, Exp. 114, nos permite conocer con bastante detalle cómo se realizaban las visitas a los barcos que llegaban a Muxía y Camariñas y, sobre todo, cómo Alonso de Dios llegó a ejercer estas funciones afirmando contar con autoridad de la Intendencia y del Santo Oficio.

Las visitas tenían entre sus objetivos comprobar los cargamentos y evitar la introducción de papeles, imágenes, símbolos, libros y otros objetos que pudieran considerarse prohibidos o contrarios a la fe. El propio expediente menciona que, en las certificaciones expedidas tras las visitas, se hacía constar si se habían encontrado o no «papeles prohibidos ni otras cosas vedadas».

EL CASO DE MUXÍA

El 18 de diciembre de 1780, cuatro bergantines fondearon en Muxía. Uno de ellos era de nacionalidad portuguesa y estaba capitaneado por José Antonio Morais. El navío venía de la costa de Portugal cargado de aceite, sal y aguardiente, con destino al puerto de Ferrol.

Alonso de Dios visitó el navío portugués acompañado por el alcalde de Muxía, José Pérez. Por aquella visita cobró 30 reales y entregó al capitán una certificación en la que hacía constar que el barco había sido visitado por encargo de la Intendencia.

En la certificación se expresaba que no se habían encontrado papeles prohibidos ni otras cosas vedadas. Alonso de Dios afirmaba además estar encargado de dar fe en los puertos comprendidos dentro de la visita del Santo Oficio. Los documentos relacionados con estas actuaciones quedaron incorporados a los autos formados por la justicia de Muxía.

El caso llamó la atención del tribunal, que decidió investigar quién realizaba las visitas de los navíos en Muxía, Camariñas y sus alrededores y si estas visitas se hacían realmente y por quién.

Para ello, el Tribunal de la Inquisición pidió informe al cura de Camariñas. El párroco informó de que las visitas en los puertos de Muxía y Camariñas eran realizadas por un guarda fiel de Aduanas y Tabacos llamado don Alonso de Dios y Otero.

El párroco corroboró además que Alonso de Dios exigía dos o tres reales por cada visita y que no lo acompañaba ningún escribano ni ningún notario. Según el informe, Alonso de Dios decía tener autoridad de la Intendencia para ejercer dichas facultades.

Hoja del expediente del caso de Muxía

Las acciones de Alonso de Dios

Pero el expediente muestra que la actuación de Alonso de Dios no se limitaba a aquel navío portugués.

El 4 de julio de 1784, don Antonio Paz, vecino de Camariñas y de unos 60 años de edad, se presentó ante el tribunal. Explicó que solían arribar al puerto embarcaciones procedentes de diferentes dominios y que estas eran visitadas por Alonso de Dios.

Según su declaración, Alonso de Dios practicaba las visitas por sí solo, dando certificaciones firmadas por él y sellándolas con el sello del oficio, mientras expresaba que actuaba por la Intendencia. Además, cobraba derechos por sus visitas.

Antonio Paz declaró que también había visto a Alonso de Dios visitando barcos franceses y afirmó que llevaba realizando estas actuaciones desde la muerte de don Salvador Sánchez de Castro, familiar suyo.

Según el testimonio, Alonso de Dios se hacía pasar por una autoridad de la Intendencia y afirmaba contar con facultades para realizar aquellas visitas.

El testimonio de Juan Romero, hijo de Antonio Paz, coincidía con el de su padre.

La investigación fue avanzando y las declaraciones fueron aportando nuevos detalles sobre la actividad de Alonso de Dios. El uso de certificaciones, firmas y sellos hacía que sus actuaciones adquiriesen una apariencia oficial ante los capitanes de los barcos que llegaban a estos puertos.

También aparece claramente la cuestión económica. Además de los 30 reales cobrados por la visita del navío portugués, los testigos mencionan otros pagos por las inspecciones. En una de las actuaciones se hace referencia a 12 reales que correspondían a Alonso de Dios como notario.

Ante las acusaciones, a Alonso de Dios y Otero se le mandó a prisión y se le embargaron todos sus bienes. Entre los objetos relacionados con sus actuaciones se encontraban también aquellos utilizados para sellar las certificaciones.

El proceso continuó durante 1784. El 28 de octubre de 1784 se dio a Alonso de Dios audiencia de cargos y se le tomó confesión. El 5 de noviembre tuvo lugar la acusación.

Alonso de Dios, junto con su abogado, renunció inicialmente a la defensa, acogiéndose a la benignidad del tribunal y suplicando el más pronto despacho de la causa. Entre las razones que alegaba estaban su avanzada edad y la enfermedad que padecía su mujer.

Posteriormente continuó con el procedimiento y trató de defenderse frente a las acusaciones.

El 26 de noviembre se le dio audiencia de publicación de testigos. Alonso de Dios respondió entonces en los mismos términos que había mantenido durante la acusación.

Finalmente, el tribunal mandó dar traslado de las actuaciones a Alonso de Dios y este, junto con su abogado, pidió que no se le sumasen más años de prisión.

El expediente nos muestra así un caso ocurrido en Muxía y Camariñas en el que aparecen barcos portugueses y franceses, visitas de navíos, cobros de derechos, certificaciones, sellos y distintas autoridades del momento. Pero, sobre todo, nos permite conocer la actividad de un vecino de Muxía que durante años realizó visitas a embarcaciones afirmando tener facultades de la Intendencia y relacionadas con el Santo Oficio, hasta que sus actuaciones terminaron siendo investigadas por el Tribunal de la Inquisición de Santiago de Compostela.

El caso de Alonso de Dios constituye, por tanto, un interesante episodio de la historia de Muxía en el siglo XVIII, y una nueva muestra de la presencia de las instituciones de la monarquía y del Santo Oficio en esta localidad costera.

Fuente:

Archivo Histórico Nacional, Dios, Alonso de, INQUISICIÓN, 3726, Exp. 114, código de referencia ES.28079.AHN//INQUISICIÓN,3726,Exp.114. Consejo de la Inquisición (España). Tribunal de la Inquisición de Santiago de Compostela. Alegación fiscal del proceso de fe de Alonso de Dios, notario apostólico y ordinario, vecino de Mugía, por visitar navíos sin comisión del Santo Oficio.

Foto portada- Cuadro de Francisco Goya

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