El divulgador científico Ángel Molina, responsable de la web El Diario del Astrónomo, ha subrayado en una entrevista en Radio Xallas la relevancia histórica, científica y social del eclipse total de Sol que tendrá lugar el próximo 12 de agosto. El autor acaba de publicar «Manual del astrónomo aficionado» (Erasmus Libros).
Molina recordó que en España “llevamos más de 120 años sin tener un eclipse total”, lo que convierte la cita en un acontecimiento excepcional. A su juicio, no se trata solo de un fenómeno astronómico llamativo, sino de un evento de enorme valor científico: “Los eclipses a nivel científico nos permiten poner a prueba la relatividad de Einstein, nos permiten estudiar la corona, la atmósfera del Sol”.
Entrevista en Radio Xallas
Durante los escasos minutos de totalidad, explicó, es posible observar estrellas que normalmente permanecen ocultas por la luz solar y analizar distintos parámetros mediante mediciones espectroscópicas. “Podemos llegar a tener mediciones espectroscópicas de su atmósfera y sacar datos científicos importantísimos y súper valiosos”, señaló.
Más allá del ámbito investigador, Molina destacó la dimensión emocional y sensorial del fenómeno. “Es una experiencia increíble que durante el día se haga noche”, afirmó, describiendo cómo el silencio y el cambio repentino de luz transforman el entorno. “Se va a notar en el silencio, se va a notar en la luz, se va a notar en todo”, añadió. En este sentido, insistió en que “es una experiencia que hay que vivir y que afortunadamente este 12 de agosto vamos a poder vivir”.
El divulgador también avanzó que el eclipse de este verano será el primero de una secuencia excepcional. “Se nos viene una pedazo de tríada de eclipses sobre la península ibérica”, indicó, en referencia a los eclipses previstos también para 2027 y 2028.

Seguridad y planificación
Molina fue especialmente tajante en las recomendaciones de seguridad para la observación. “Nada de usar radiografías, nada de usar cristales de soldadura, nada de usar gafas de sol oscuras, nada de ideas caseras”, advirtió. El único método seguro, recalcó, es emplear “gafitas de eclipse, con filtros solares homologados”, ya que son el único material que bloquea completamente las radiaciones nocivas que pueden dañar la retina.
El entrevistado alertó asimismo del impacto logístico que tendrá el evento. Según explicó, ya hay hoteles completos desde el año pasado y se espera la llegada de aficionados e investigadores de todo el mundo. “Es un evento importantísimo a nivel turístico, hotelero y científico”, aseguró.
La concentración de público en las zonas donde la totalidad será visible obligará a extremar la planificación. “Va a haber carreteras colapsadas, va a haber pueblos en los que no se va a poder entrar”, advirtió, señalando que quienes se desplacen deberán prever alternativas. “Tenemos que tener un plan, y plan B, y plan C, y plan D”, concluyó.
El 12 de agosto se perfila así como una fecha marcada en el calendario no solo para los amantes de la astronomía, sino para todo un país que volverá a presenciar un eclipse total más de un siglo después.



