Una vivienda emblemática de Fisterra, ubicada frente a la playa de A Ribeira, fue llamada de distintas maneras a lo largo de la edad contemporánea: Casa da Cerca, Casa do Porto, Casa do Arco o para el vulgo era O Chalet, pero en un documento bajomedieval inédito hasta hoy hemos dado con su nombre original y diversos propietarios del inmueble.
Se trata de un Foro que redactaron “el prior Gregorio Gil, Baleriano de Balino, Barnabé Martinez, Dionisio Ramirez monjes conventuales del monasterio de San Xusto de Toxosoutos en nombre del monasterio de Santa María de Sobrado que estamos juntos y congregados en capítulo» para dar en fuero a «vos Elbira Pérez, moradora en la villa de Cea e hija que fincasteis de la difunta Catalina de Noya, de una casa sita en la villa de Finisterra que se llama O Paço de San Justo que solía tener en fuero la dicha Catalina de Noya vuestra madre … donde limita y demarca cabe la casa que fincó de María Branca que ahora tiene el Juez (Antón Pérez su yerno) y tiene un camino en medio de su huerta la cual dicha casa vos aforamos (…) por tiempo de vuestra vida, hijo y nieto y las vozes no las podais vender ni vendan ni enajenen ni truequen» (sin antes pedir y requerir al dicho monasterio) y teneis de dar posada a los Religiosos del monasterio quando fueren a la dicha villa de Finisterra sin interes alguno y con estas condiciones y no sin ellas vos aforamos la dicha casa … por renta anual de tres maravedis pares de blancas y cuatro merluzas ceciales”. Fol. 47-48 (2 de mayo de 1564-transcrip. J.G. Satti).

“Una casa y torre que llaman `la torre del pazo de San Justo´ con su escudo de armas en que vivió Antonio Bermúdez de Castro, bisnieto deMaría Blanca y al presente vive Pedro de Liñeiro. Con sus altos y bajos sita en la calle principal de la villa de Finibusterre cuando se viene desde la de corcubión a ella y camino en derechura para de a caballo a la iglesia de Finibusterre. Según que por el solano sale con ventanas a la calle. Por el se atraviesa con una puerta y patio a un cerquito cerrado de dicha torre. Más un casalejo descubierto pegado a ella. Un salido que al presente está a verduras pegado en dicho casalejo llevara en sembradura una conca de pan a la parte de la travesía. Una corte tejada pequeña en que se recoge ganado. Pegada a dicho salido. Más una casa con sus ventanas alto y bodega en que vive Juan de Liñeiro, padre de dicho Pedro. Item otra casa de la misma calidad en que vive Antonio Blanco de Liñeiro, su hermano que estas dos están juntas y pegadas a dicha torre y hacen sus penales a la travesía y solano por el cual salen con sus puertas y ventanas a dicha calle, según que todo esto es anexo a dicha casa y torre y en territorio suyo y debido a ella. Y ten la huerta que llaman del crucero frente de dicha torre, calle y camino en medio según halla circundada con muro de piedra bajo lleva en sembradura un ferrado de pan poco más o menos (“Historias desconocidas y sorprendentes de los cruceiros de Finisterre”, Adiante Galicia 2020).
“Más le aforan el lugar que se dice y nombra das caselas sito en la feligrasia de san martiño de Duio que poseen Pedro do río, Juan López, Pedro Marcote, Juan de Canosa, Domingo Marcote, Juan de Escarís, Alberto Nimiña, María de Maceiras viuda de juan da Insua, María Moreiras viuda de Domingo de Calo, Alberta Moreira viuda de Domingo de Escarís. Cuyo lugar por su demarcación se componen de 10 casas tejadas, 10 cortes de recoger ganado cubiertas. Dicho lugar con sus heredades empieza en la piedra da costa que está debajo de la piedra Rubia y de allí va hacia abajo daren un muro que parte los términos del dicho lugar con los de “hierme de suso de abajo” y va por dicha cerradura adelante hasta la postre de ella y a topar en la pared de la agra de dicho lugar de Ierme de suso. Y desde allí va por la dicha agra abajo por donde llaman la agra das berzas y para el dacosta hasta da en dicha agra. Y desde ella va a dar en el camino da retorta y por el adelante hasta dar en un agro de Allons o de minario que se nombra da retorta. Y de allí va a dar en el rio da retorta y por el abajo hasta el molino de dicho lugar. Y de dicho molino viene de través a dar en un marco que esta luego de frente y de dicho marco va a dar al agro da milleira por la parte de la cerradura de arriba” (transcrip. J.G. Satti).

En una carta de poder dada al licenciado Don Bartolomé de Mira este dijo que en el año de 1482 el monasterio de Toxosoutos “había aforado a Ruy Gonzalez de Sarnon, vecino y regidor de la villa de Muros la dicha casa y torre de Finibusterre juntamente con el casal de maragotas sito en la aldea de Erme de suso de abajo en la feligresía de san Vicente de Duyo en pension de dos reales y medio de vellón. A dicho Ruy Gonzalez lo heredó Juan Calderón vecino de la villa de Noia quien vendió este derecho a María Blanca vecina de Finybusterre a quien por último sucedió Antonio Bermúdez de Castro su bisnieto y poseedor que fue de dichos bienes el cual por no tener hijos los donó al capitán García de Caamaño (Señor de Nebra), que pasó a su hijo D. Juan de Caamaño; y después la nieta de este María Tomasa Mosquera de Caamaño y su marido Francisco de Lamas Carballido y Sotomayor han pagado la renta anualmente. Conservando siempre el dominio a este dicho monasterio” (véanse mis artículos “Recuento de las Casas Nobles de Fisterra V: los Reino” 2019, “la Puerta Santa de Finisterre” 2021 y “Zas y Finisterre ligados por un linaje: La Casa de Lamas y Moscoso”, 2020).
En 1654 el mencionado Juan de Caamaño y Sotomayor hizo arriendo “de la torre y huertessica junto a ella que traía Catalina Lorenza a Juan Carnero, juez de Finisterra” (…) “por veinte reales de renta pagaderos a partir del día de San Miguel de 1655”.

La Xunta de Galicia la registró en el año 2000 bajo el código G78721-32 y “Ficha identificativa do ben denominado Casa do Porto. Fisterra” con la descripción “Medieval do século XIV”.
En 1467 un foro registra que “Gómez Pérez de Fisterra, morador enO Porto de Fisterra, y a su mujer Teresa Lorenza por sus vidas y una voz da el casal de Queiroso en San Cristovo de Nemiña con sus heredades por pensión de quince mrs. viejos de moneda blanca”.
Este Pazo, tiene trazas similares a una antigua propiedad de los Mariño conocida como la Casa de la Sierra, situada en la plaza del Teucro, en la que es hoy la calle César Boente nº 6, con arco de ingreso a la Plaza de la Pedreira, cuya denominación se debe a que los Mariño de Lobeira eran señores de la Sierra de Outes, Coruña.
En esta casa, según algunos historiadores, expiró en 1479, el legendario noble y caballero Tristán de Montenegro como consecuencia de las heridas sufridas por una espingarda en la Puerta de Galera, cuando defendía la villa de uno de los asaltos realizados por tropas de Pedro Madruga. Sus restos mortales fueron depositados en el Templo de Santo Domingo, en una sepultura cubierta por una estatua yacente de caballero armado.

La casa torre de A Cerca, también permite que la ronda interior de la antigua muralla pase bajo el soportal a través de arcos de estilo gótico ojival. Pasadizo porque la construcción está pegada a la cara interior de la muralla o cerco que protegía el pueblo; el edificio no solo se adosó a la muralla, sino que se apoyó literalmente sobre el adarve del monumento. Y su origen estaría ligado a un caballero del segundo tercio del siglo XIV descendiente de los Mariño.
Recuerda el genealogista Vasco de Aponte, al hablar de la Casa de Lobera, que el Pertiguero mayor de Santiago, Ruy Soga de Loberafue desobediente al rey y éste destruyó su casa que era poderosa, pues contaba con nueve castillos roqueros y cinco villas (Muxía, Finisterre, Malpica, Muros y Noia). Ruy fue ejecutado por orden de Alfonso XI (1382) se vendió la hacienda toda y que su propio solar en Noya lo compró el arzobispo de Santiago (véase “Recuento de las Casas Nobles de Fisterra VI: los Mariño”, Adiante Galicia 2019).

Basándonos en toda esta concatenación de documentos e informes, es que podemos deducir que restos de un viejo torreón del siglo XII fueron aprovechados sus muros para construir sobre ellos una casa más grande y reformada en siglos posteriores, convirtiéndose en el único Pazo que hoy contemplamos. Y que acabaría en manos de la Iglesia para su usufructo.
Tras una sucesión genealógica (que no incluimos aquí para no extendernos en demasía y hacer tediosa la lectura de esta reseña histórica), la Casa del Arco recae en la renombrada familia Lema originaría de Berdoias.
Más precisamente en Doña Benita María Ambrosia de Lema y González (1817-1902) casada en 1857 con D. Manuel Domínguez Blanco (1830-1888), cuya hija Dª María Dolores (Domínguez) de Lema (1852-1937) casó en 1871 con D. Agustín Cipriano Traba Pequeño (1845-1904); pariente del legendario Antonio de Traba (véase “Antonio o Campón, el Valiente de Finisterre”, Adiante Galicia 2020).
Del matrimonio Traba- Domínguez hubo 7 hijos: María, Manuel, Manuela, Carmen, Juan Bautista, Lucinda y José (véase “Juan Gabriel Satti rescata el naufragio del María Benita”, Correo Gallego 2007 e “Historias de náufragos y héroes en el Cabo Finisterre”, Adiante Galicia 2018).
El menor de los hermanos, D. José Traba Domínguez, fue quien vendió al Gobierno en 1950 por 7.000 pesetas el Casalicio antes de emigrar a Argentina junto a Juan (mi bisabuelo).
Al quedar deshabitado y caro su mantenimiento, cae en la ruina.

A mediados del siglo XX, Fisterra ya era un importante centro pesquero, pero sus infraestructuras portuarias eran deficientes. El régimen franquista impulsó la construcción del puerto como parte de su política de desarrollo económico y modernización de la costa gallega. Aunque las obras comenzaron en 1947, el puerto no se inauguró hasta 1961, lo que demuestra que la construcción fue un proceso largo y complejo.
El ingeniero civil Eduardo Vila Fano (1895-1967) fue el encargado de llevar a cabo el proyecto y al que decide anexar en 1954 un informe que repercutirá de manera directa y significativa en la historia del Pazo de Toxosoutos (transcrip. J.G. Satti):
“Al amparo de las obras del puerto, ha de adquirir gran importancia la pesca, que hoy se hace con embarcaciones de vela o remo en su mayoría, por lo que se hace indispensable un encargado de la recaudación de los impuestos que debe recibir este Servicio.
Finisterre está situado a 108 km de Coruña y por su gran distancia al lugar de residencia es obligado pernoctar en él en el recorrido a los puertos y durante los trabajos de campo. Por las malas condiciones de los hospedajes, particularmente en el aspecto sanitario creemos que está justificado, incluir en este Proyecto, una vivienda para el empleado, personal facultativo y dos oficinas.”
El prestigioso ingeniero ya tenía en vista una casa que le serviría para sus fines:
“Hay un antiguo edificio ruinoso y deshabitado quedá carácter a la Villa de Finisterre y que el Ayuntamiento autoriza a edificar ofreciendo la ventaja de que se pueden aprovechar la cimentación en roca del malecón y los muros de fachada hasta la 2ª planta, cuyo coste representa un ahorro superior a 60.000 pesetas. Es un edificio de bonita traza de 10,40 metros de fondo por 9,70 de frente o sea 100,88 m2 en la planta baja. Delante tiene un porche ya construido, y en su interior se disponen cinco habitaciones, una cocina y un aseo todos de dimensiones de acuerdo con las disposiciones de Sanidad. En la planta superior, hay una dependencia sobre el porche, tres dormitorios y un despacho dividido en dos que servirá como oficinas, más otro aseo. Su emplazamiento es inmejorable, pues es el encuentro entre el Puerto viejo y el que se está construyendo desde el que se dominan las dos ensenadas.”

El informe concluye:
“El edificio es adecuado para la finalidad a que dedicaría: vivienda del Guardamuelles, alojamiento para personal facultativo y conductor del Grupo de Puertos y dos despachos para oficinas. Además, se evita la ruina definitiva del mismo, que es un motivo arquitectónico muy interesante y por su emplazamiento sobre el Puerto, contribuye en unión de las obras que se están ejecutando, a su embellecimiento.”
Los materiales para la restauración incluían: mampostería en los muros, placas de ladrillo armado sobre vigas y pilares de hormigón armado, baldosa hidráulica en los pisos y tabiques de ladrillo hueco sencillo, azotea a la catalana sobre el porche para conservar el estilo edilicio y el resto de cubierta, de teja del país sobre armazón de castaño.
En la parte de la fachada principal se procuró que la mampostería, sin dejar de ser ordinaria, tenga cierta presentación rematando con almenas las cornisas.
El presupuesto de ejecución fue de 189.726,99 pesetas y el de Contrata 216.025,79 pesetas.
Como curiosidad destacar que se utilizaron, además de los típicos materiales de edificación, un kilo de dinamita especial negra, 7,5 metros de mecha sencilla y 5 detonadores triples.
Hacia 1965 aún estaba vacante la plaza de Guardamuelles y sólo se utilizaban las oficinas, pero nunca lo fue la vivienda.
En 2004 el Pazo se incorpora al patrimonio del Concello de Fisterra mediante la firma de un convenio de cesión con Portos de Galicia. Mismo año en el que se inician las obras de una Nueva Lonja Turística que albergará las oficinas del celador del muelle, cofradía, subasta y locales a partir de 2008 cuando se inaugura.
Finalmente, tras una nueva reestructuración de las dependencias, en 2018 bajo la denominación Casa Do Arco se habilita para una modesta biblioteca, ludoteca y aula de informática.


