En Radio Xallas habló sobre Zapatones.
La periodista y escritora María José Lorenzo se embarcó en un proyecto que la llevó a descubrir la figura de Juan Carlos Lema Balsas, “Zapatones”. Su historia, hasta entonces poco documentada, la inspiró a escribir Zapatones: el peregrino eterno, una novela biográfica ficcionada que recorre la vida de este personaje icónico del Camino de Santiago.
«Era un hombre muy simbólico para el Xacobeo y el mundo peregrino», afirmó Lorenzo, subrayando su impacto en la ruta jacobea.

Un camino de supervivencia
Zapatones nació en 1954 en Ponte do Porto. Su infancia estuvo marcada por la adversidad: hijo de madre soltera y sin recursos, fue ingresado en la Casa Cuna de A Coruña y, más tarde, en un internado de los Salesianos. «Era un superviviente en una situación muy dura, pues tuvo que luchar solo contra el mundo», señaló la autora.
Al alcanzar la adolescencia, comenzó a forjar su propio destino, adoptando una identidad mitificada que le permitió construir un relato atractivo para quienes le conocieron. «Todo el mundo me dice que era muy simpático, muy dicharachero y además culto. Conocía muy bien el Camino de Santiago», explicó Lorenzo, destacando su carisma y conocimiento del itinerario jacobeo.
«Todo el mundo me dice que era muy simpático, muy dicharachero y además culto. Conocía muy bien el Camino de Santiago»
La consagración como Zapatones
En 1993, el Xacobeo adquirió una dimensión internacional. Según Lorenzo, el entón responsable de Turismo de la Xunta, Víctor Vázquez Portomeñe, impulsó una estrategia para posicionar el Camino de Santiago en el panorama global, lo que incluyó la contratación de Julio Iglesias como embajador.
Fue en este contexto cuando Juan Carlos Lema adoptó su característica capa de peregrino y se convirtió en un símbolo vivo del Xacobeo. «Se codeó con los Reyes, con Julio Iglesias y con muchísima gente», reveló Lorenzo. A pesar de su popularidad, su realidad cotidiana distaba mucho del reconocimiento público que recibió.
Era un contador de historias: “Zapatones fabulaba mucho sobre su vida. Yo creo que renunciaba un poco a sus orígenes e intentaba crear una historia atrayente para la gente con la que trataba. Era un pobre, un pobre huérfano. : Y necesitaba como llamar la atención de la gente. Y yo creo que él fabulaba para dar un poco de contenido a su vida y que la gente le hiciera caso”.
Tampoco tenía ambiciones pese a su popularidad: “Lo único que le preocupaba era tener para comer y tomarse una Estrella de Galicia, que es lo que más le gustaba”

Iniciativas para preservar su memoria
A pesar de haber sido una figura relevante en el imaginario del Camino, su vida estuvo marcada por la soledad y la carencia de recursos. «Murió solo, en un banco de Pontevedra», lamentó Lorenzo, señalando que Zapatones no recibió la ayuda necesaria en sus últimos años.
El libro de María José Lorenzo ha reavivado el interés por la figura de Zapatones. En el Casino de Ponte do Porto, su localidad natal, se presentó el libro. Asistió la alcaldesa de Camariñas, Sandra Ínsua, y la edila de cultura, Encarna Liñeiro que según la autora se comprometieron a recordar la figura de Zapatones.
“A mí me pareció muy emocionante que la alcaldesa se comprometiese a hacerle, con motivo de este libro, un homenaje y un pequeño monumento”.
La autora confiesa que aún no sabe “en qué quedó eso” pero que “me encantará que se realicen esas promesas que se hacen”.
Hay asociaciones que están intentando que, que exista pues un monumento cerca de Santiago y que hay conversaciones con la alcaldesa Goretti Sanmartín que pueden llegar a buen puerto. Desveló además que que habrá una serie, una película o una obra de teatro sobre el peregrino eterno.

Zapatones y Fitur
También recuerda que el próximo 14 de mayo se cumplen 10 años del fallecimiento: “A Él lo llevaron a Fitur hace unos años como una figura emblemática del Xacobeo. He echado un poco en falta que en el Fitur de este año no se hiciera referencia. A lo mejor tenía que haber una pequeña figura de Zapatones”.
Para María José Lorenzo este libro fue toda una experiencia: “Zapatones me causa muchísima ternura. Porque además yo creo que hay muchísimos zapatones en la vida”.


