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domingo, julio 3, 2022

El curato de Santa María de Finisterre: sus párrocos desde el siglo XII hasta el presente

-Juan Gabriel Satti –

Curato se refiere al cargo del que antiguamente un sacerdote era poseedor, tanto en una parroquia como en el territorio sobre el que ejercía su jurisdicción espiritual;​ y sobre todo su capacidad de extraer rentas de sus propiedades (bienes del iglesario), que constituían su beneficio eclesiástico.


Para poder optar a un curato, los sacerdotes aspirantes a la cura pastoral debían presentarse a un “concurso de curatos”, consistente en exámenes sobre el Catecismo de Pio V (papa entre 1566-1572) y traducciones de textos latinos; para lo que disponían de una a cinco horas para demostrar sus aptitudes. Estas oposiciones siguieron las normas del Concilio de Trento (1563) hasta la reforma del concilio Vaticano II.

El beneficio se dividía en curatos de entrada, de primer ascenso, de segundo ascenso y de término. La parroquia de Santa María de Fisterra era de término por lo que, normalmente, el párroco moría en el cargo.


Históricamente las parroquias están regidas por un cura, y en caso de vacante un cura ecónomo, coadjutor, prior, capellán o presbítero en general se responsabiliza provisoriamente.

Capitel de semicolumna del altar mayor (s.XIII) con San Juan Evangelista y San Juan Bautista que son en la dualidad latina el Jano bifronte, como dos veces Juan, el Joven y el Viejo, y se vinculan al simbolismo solar, según la mística templarla. El Solsticio de Verano y el Solsticio de Invierno, el Pasado y el Porvenir; Juan el Precursor y Juan el que regresará con la venida del Cristo. Recordemos que antes de seguir a Jesús fue discípulo del Bautista (Jn. 1, 35-39) // Una de las cruces templarias de la iglesia (fotos J.G. Satti)
FOTO 1- Capitel de semicolumna del altar mayor (s.XIII) con San Juan Evangelista y San Juan Bautista que son en la dualidad latina el Jano bifronte, como dos veces Juan, el Joven y el Viejo, y se vinculan al simbolismo solar, según la mística templarla. El Solsticio de Verano y el Solsticio de Invierno, el Pasado y el Porvenir; Juan el Precursor y Juan el que regresará con la venida del Cristo. Recordemos que antes de seguir a Jesús fue discípulo del Bautista (Jn. 1, 35-39) // Una de las cruces templarias de la iglesia (fotos J.G. Satti)


En Finisterre la presencia de los monasterios de Moraime, Toxosoutos, Sobrado dos Monxes, San Martín Pinario y la Mitra Compostelana con bienes raíces y muebles propiciaron que hubiera mucha variedad de este tipo de auxiliares; que obviaremos en su gran mayoría por no hacer engorrosa y pesante la información a nuestros lectores.


Así es que he intentado confeccionar una lista lo más completa posible (pues la documentación está muy fragmentada en ciertos siglos) de los regentes de Santa María de Fisterra jamás publicada hasta el momento, desde sus primeros años en que la iglesia estaba en construcción bajo el patronazgo de las familias de los Condes de Traba y los Mariño, pasando por los Lamas de Carballido hasta el presente.

El curato de San María de Finisterre


SIGLO XII
ca. 1170, fray Ramiro Martínez O.S.B. Recibió donaciones de Don Pedro Arias y su cuñada Doña Urraca Fernández, viuda de Don Juan Arias e hija del Conde Fernando Pérez de Trava para llevar a cabo las obras del templo (véase mi artículo “Simbología y marcas gremiales en Santa María de Fisterra” 2019).

SIGLO XIII
ca. 1220, presbítero Dominicus (capellán templario?).

ca. 1245, fray Pedro Martínez O. Cist.

SIGLO XIV
ca. 1310, Vasco Pérez Mariño (1275-1343).
Pocos datos se conocen de su biografía anteriores a 1320 cuando la documentación de Orense lo menciona primero como canónigo y luego como deán de la Catedral.


“Fue natural de este Reyno, y de la antigua casa de la Sierra junto à la Villa de Pontevedra: por su padre era de los Loberas y Mariños, y por su madre pariente muy cercano de los Condes de Lemos” (“Noticias históricas de la santa iglesia cathedral de Orense” – Juan Muñoz de la Cueba / 1726). Es presumible que se formase en alguna escuela catedralicia o monacal, pues fuentes portuguesas alegan que Vasco Pires Marinho dejó el monacato para custodiar el Santo Cristo de Fisterra hasta 1320. A partir de aquí y hasta fines de 1331, su nombre aparece ya en documentación referente a propiedades del Cabildo.


Su hermano Pedro Suárez le seguirá en Finisterre hasta que también sea deán en Orense de 1338 a 1359 y posteriormente lo sería su otro hermano Lorenzo Rodríguez de 1361 a 1362. Personajes que uniría al Cabildo don Vasco cuando fue elegido obispo por el mismo en 1333 para suceder a Gonzalo Pérez de Noboa.

Sepulcro del obispo Vasco Pérez Mariño en la catedral de Orense // Sepulcro de Vasco Marinho, secretario y confesor del Papa León X, datado en 1521. Se aprecia perfectamente el blasón familiar y algunas genealogías lo dan como nieto del primero. (fotos web)
Sepulcro del obispo Vasco Pérez Mariño en la catedral de Orense // Sepulcro de Vasco Marinho, secretario y confesor del Papa León X, datado en 1521. Se aprecia perfectamente el blasón familiar y algunas genealogías lo dan como nieto del primero. (fotos web)


En 1891 se abrió su sepulcro en la capilla del Santo Cristo y pudo verse su momia de casi metro setenta que se conservaba intacta con vestiduras de damasco, mitra blanca y zapatos curvos.
En unas obras de restauración, en el paramento interior de la torre denominada de Santa María del Antiguo Palacio Episcopal, se encontró un remate de ventana gótica trilobulada con florones y dos escudos con las armas del obispo. Vasco Pérez Mariño legó a sus parientes clérigos las rentas que percibía del señorío fisterrán, y hace demanda de dar 500 maravedíes de blanca al cabildo de Orense a través de fray Gonzalo Pérez.

Muertos sus hermanos Pedro Suárez y Lorenzo Rodríguez, las rentas recayeron en su homónimo sobrino Vasco Pérez Mariño, canónigo de la misma; a su fallecimiento Finisterre y Duio debían pasar a los orensanos. Pero debido a un pleito con su cuñado Paio Mariño, renuncia en favor del cabildo de Ourense a cambio de una pensión, que luego se permutará con el de Santiago por otros territorios (véase “Recuento de las Casas Nobles de Fisterra VI: los Mariño” 2019).

A partir de aquí el obispo diocesano nombrará rectores para la atención de la iglesia fisterrana. Un presbítero que se encargará de la celebración del culto, previo derecho de elección o presentación por parte de quien sea beneficiario del mismo como veremos más adelante.

SIGLO XV
ca. 1450, D. Alonso García Rodríguez (†1480).
En el año 1469 fundó un Hospital de Peregrinos y la Capilla de la Virgen del Rosario, dejando en su testamento una cuantía para su mantenimiento (véase “Memorias del antiguo Hospital de Peregrinos de Fisterra” y “Goddard King y la intrahistoria de una fotografía icónica de Fisterra”).

Gráfica con la ubicación del antiguo Hospital de Peregrinos según fotografías de sus ruinas a principios del XX  //  Frescos interiores de la capilla del Rosario del cementerio que reza "GARCIA RECTOR QUE FUE DE SANTA MARIA DE FINISTERA FUNDADOR Y DOTADOR DESTE (HOSPITAL) Y CAP (ILLA)" (fotos J.G. Satti)
Gráfica con la ubicación del antiguo Hospital de Peregrinos según fotografías de sus ruinas a principios del XX // Frescos interiores de la capilla del Rosario del cementerio que reza «GARCIA RECTOR QUE FUE DE SANTA MARIA DE FINISTERA FUNDADOR Y DOTADOR DESTE (HOSPITAL) Y CAP (ILLA)» (fotos J.G. Satti)

SIGLO XVI
ca. 1500, D. Diego de Valdivieso.
Según su testamento, deja sucesor a su sobrino rector de la iglesia parroquial de Santa María de Finisterre y pide ser sepultado en la capilla mayor († 1546). En el Acta de Visita del Arzobispado de Santiago, hecha en el año 1547, por el Licdo. Alonso de Velasco, se lee: «Visito el Smo. Sacramento que está en la dicha iglesia en una alacena de piedra cabe el altar mayor debajo de fiel custodia, honesta e decente y limpiamente. Está el Smo. Sacramento en un cofre de marfil en una custodia de plata con su sobrecopa dorada… custodia de plata (que Chamoso Lamas fechó hacia 1530) con sus veriles para el día de Corpus Christi. Está en tres formas, una grande e dos pequeñas para comulgar cubierto con un velo de seda delgado por encima. Es el sagrario de piedra labrado» (Lecciones de arqueología sagrada (1889) -A. López Ferreiro).

1546, D. Pedro de Valdivieso (†1586).
Su sobrino Simón Diaz de Valdivieso, hijo de su hermana Catalina Sánchez (mujer del escribano Pedro Díaz de Valdivieso), será rector de Duio hacia 1560. En el año 1547, visitando el Licdo. Velasco la iglesia de Finisterre en la diócesis de Santiago, se fijó que las tres crismeras que había eran de plomo; las cortó, las arrojó al mar, y mandó que se hiciesen de plata, como ya se había ordenado en otra visita.

En 1561 el prior Bartolomé Fernández encarga al campanero Juan Ballesteros dos campanas para la iglesia para reemplazar las robadas por el corsario Muçur de Bora. Esta familia fue pródiga en párrocos, bachilleres, colegiales y de ellos destacamos a Francisco Javier que hizo una escuela primaria (1807), su tío Mateo rector de San Vicente de Duio que construyó la capilla del Buen Suceso (1743) y donó un retablo a la iglesia (1741), Andrés rector de San Martiño; y Juan rector de Santa María de Lira, que en el mes de Mayo de 1706 funda una capilla consagrada a la Virgen de los Remedios para que los pastores pudiesen oír misa los domingos y días festivos sin distanciarse demasiado de su ganado que pastaba en los montes de Miñarzos.

Estableció cinco misas al año (tres rezadas y dos cantadas) con la asignación de una renta que el mismo señaló sobre sus bienes particulares. (véase “Tres clérigos Valdivieso y una misma devoción por Finisterre” 2020).

Firmas de los párrocos de Diego y Pedro de Valdivieso // Retablo donado por Mateo Pérez Valdivieso y en detalle una cartela con el anagrama AVE MARÍA (foto J.G. Satti)
Firmas de los párrocos de Diego y Pedro de Valdivieso // Retablo donado por Mateo Pérez Valdivieso y en detalle una cartela con el anagrama AVE MARÍA (foto J.G. Satti)

1586, clérigo Nuño Bermúdez de Castro.
Se hizo cargo a presentación de fray Gaspar Baca de Bazán, abad del monasterio de San Martin Pinario, de la tercera parte concura de Santa María de la villa de Finisterra.

La Casa de la Penela refrenda el nombramiento con un Traspaso hecho por Juan Romero de Moscoso, clérigo de la diócesis compostelana, de la presentación que se le había hecho de la parroquial de Santa María de la villa de Fisterra, que estaba vacante «por fin y muerte de Pedro de Valdivieso ultimo clerigo que habia sido y doña Teresa de Castro como hija y heredera de Juan Bermudez su padre y de Urraca Rodriguez de Moscoso su abuela y Catalina Oanes mujer que fincó de Martin Bermudez y como madre tutora de sus hijos como patrones verdaderos del dicho beneficio y Gonzalo Suarez de Reino como marido y conjunta persona de Costanza Paez asi mismo patrón, le habian dado su apresentacion asenda y consentimiento para hacerlo», a favor de Nuño Bermúdez de Castro, clérigo de dicha diócesis (26-02-1586/transcr. J.G. Satti).

Un día después hace también presentación María Oanes da Cana, viuda, como tutora de los bienes de Doña Teresa de Castro, su hija, del beneficio curado de Santa María de de Fisterra, que está vacante, en dicho párroco.

1587, clérigo Juan Fernández de Quintana.
Presenta pleito por el curato que saldan con un Consentimiento otorgado por Diego Álvarez de Lamas y Sotomayor, como marido de doña Urraca de Moscoso, a quien pertenece la tercia parte del beneficio de Santa María de Fisterra, a la “concordia firmada por Nuño Bermúdez de Castro y Juan Fernández de Quintana, siempre que la dicha Urraca no pierda sus derechos sobre el beneficio” (véase “Zas y Finisterre ligados por un linaje: La Casa de Lamas y Moscoso”).

Se refiere a un acuerdo firmado entre Nuño Bermúdez de Castro, clérigo presbítero de la diócesis compostelana, y Juan Fernández de Quintana, clérigo de la diócesis de Burgos, para evitar pleito sobre el beneficio de Santa María de Finisterre, “por la que el dicho Nuño se aparta del pleito a cambio de una renta de cuarenta y cuatro ducados” (ACS/04-10-1587). Una escritura de concierto entre “Juan Fernández de Quintana, clérigo y rector de la iglesia de Santa María de Finisterra, en nombre de la dicha iglesia y sus bienes, con Diego Díaz de Valdivieso, mayordomo que fue de la mencionada iglesia, sobre el pago que debía el segundo a la Obra y Fábrica”; confirma su cargo a final del siglo XVI (13, diciembre, 1594/ACS Fol. 71-72)

Extracto de documento sobre la vacante tras el fallecimiento  de Pedro de Valdivieso // Firma del Bachiller Recamán (archivos ACS)
Extracto de documento sobre la vacante tras el fallecimiento de Pedro de Valdivieso // Firma del Bachiller Recamán (archivos ACS)

SIGLO XVII
1600, bachiller Gonzalo de Recamán (†1616).

1616, clérigo Antonio González.
Gerónimo del Oyo (sic) como cardenal examinador hizo “institución del beneficio curado de Santa María de Finisterra al dicho aspirante por imposición de un bonete que sobre su cabeza ponemos a presentación” (transcr. J.G. Satti) de D. Diego de Lamas Romero (Carballido) como sucesor del vínculo y mayorazgo formado por Álvaro Nuñez, Señor de Zas y Brandomil, y Urraca Rodríguez; y del abad de San Martín, por derechos de patronazgo y beneficio compartido. Así la fórmula general que se utilizó hasta la Ley de Desamortización de 1856 que eliminó este tipo de privilegios; y en lo sucesivo los nombramientos y traslados los decidiría el obispo de la diócesis.

1620, clérigo Domingo Giménez.

1637, licenciado Domingo Pillado (†1663). Señorío de D. Antonio de Lamas y Sotomayor.
Se adquiere la valiosa imagen de Santiago Peregrino realizado por Francisco Antas en 1640.

1664, licenciado Pedro González Carrera (†1696). Señorío de D. Diego de Lamas Zúñiga y Sotomayor.

1697, licenciado Juan José Antonio Sánchez Santalla (†1719).
Valentín Carrera y Montenegro, cura de San Martiño disputa con José Sánchez Santaya, en auto ordinario sobre que la procesión de rogativa de Fisterra debe de ir a Duio (1699). Escritura de `acuerdo de alternativa´ (1697) entre el Señor de Zas y Brandomil, D. Francisco de Lamas Carballido y Sotomayor (q.s.l.l./n. 1658) y el abad Isidoro de Arriaga de San Martín Pinario; con el que acordaban la alternancia en la presentación de candidatos.

Santiago Peregrino de 1640 // Inscripción del rector Joseph Zernades en el retablo del Santo Cristo (foto  J.G. Satti)
Santiago Peregrino de 1640 // Inscripción del rector Joseph Zernades en el retablo del Santo Cristo (foto J.G. Satti)

SIGLO XVIII
1719, D. José Antonio de Cernadas (†1737).
En 2017 el acondicionamiento del retablo del Santo Cristo de Fisterra saca a la luz una leyenda que reza: “Se pintó y doró este retablo siendo rector Don Joseph Zernades y siendo mayordomo Joseph Manso. Año 1727” (véase “El Santo Cristo de Fisterra en la peregrinación jacobea” ).


En la visita pastoral de 1720 había ordenado el Arzobispo Luis de Salcedo y Azcona (Valladolid, 1667-Sevilla, 1741), “hacer un nuevo retablo en vista del deplorable estado del que existía, a cuenta de los efectos de la Fábrica y limosnas que recogían”. Se fijaron cédulas en Santiago a causa de no haber en “aquel paraxe (Finisterre), escultores, y no habiendo concurrido maestro alguno mandara Su Ilustrísima hacer planta y con ella, desechada la primera por no gustarle, hiciera escritura de contrato con Miguel de Romay, comprometiéndose a hacerlo por la cantidad de 5.000 reales”.

Una vez hecho lo enviaría a Puentecesures para que de este punto se encargase la parroquia de conducirlo a su destino. Don Antonio de Cernadas, aceptó el compromiso ofreciéndose al mismo tiempo a facilitar estadas para su colocación y pagar posada y comida a Romay y a los oficiales que éste llevase, cuando fuesen a colocarlo. Este contrato tuvo lugar en Santiago el 6 de agosto de 1721 (José Couselo Bouzas, “Galicia artística en el siglo XVIII”/1932). Y se negoció el pintado a finales de 1724 por 2.300 reales.

1738, presbítero Andrés Antonio Varela Montenegro (†1783). Señorío de D. José Diego de Lamas Caamaño y Sotomayor (†1744).
En 1752 sostuvo un pleito con los del Gremio de la Mar de la villa y Pedro Ballón Porrúa sobre el derecho de tender las redes los pescadores en el lugar de Corbeiro.

1784, D. Carlos Fernández Guerra. Señorío de Joaquín de Lamas Cisneros Sotomayor (†1803).
En 1787 lo asistía el abad Ramón Romero, socio de la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Santiago. En 1804 el ayuntamiento y el párroco pleitearon contra su presbítero Antonio Salleras por el pago de rentas pertenecientes a la capellanía de la capilla del Rosario. Don Carlos también tuvo que hacer frente a la invasión napoleónica (véase “Historias de ingleses en torno al Cabo Finisterre (1809)” ). En 1812 su presbítero ya era Andrés Blanco y Santos.

1821, D. Juan Antonio Barrientos Trillo. Señorío de Rafael Caamaño y Pardo de Cela.
Párroco de Fisterra durante 29 años que murió el 18 de enero de 1850 a los 92. Pleiteó contra Antonio Martí, Benito Tejedor y Pablo Roura sobre la paga del diezmo de la sardina (1825). Su partida de defunción la firmaron D. Francisco Anselmo de Bares y D. Lorenzo Caamaño, párrocos de Duio y Sardiñeiro (archivo parroquial defunciones fol. 286, por A. de las Casas “Mr. Borrow por Finisterre” (1935). Su hermano menor José Barrientos Trillo fue presbítero (†1903).


Lápida del cura Juan Barrientos en un muro de la iglesia de Fisterra a modo de tapia, a saber que fue de sus huesos (foto J.G. Satti)// Firma de José Lires (ACS) // Lápida de José Diaz Arosa en Vilaestose (foto Luis Olveira Baamonde)
Lápida del cura Juan Barrientos en un muro de la iglesia de Fisterra a modo de tapia, a saber que fue de sus huesos (foto J.G. Satti)// Firma de José Lires (ACS) // Lápida de José Diaz Arosa en Vilaestose (foto Luis Olveira Baamonde)

1850, D. José Lires de Caamaño.
En 1836 solicitó el curato al Comendador de la Orden de Malta Rafael Caamaño, “por ser mi país y a donde quería volver para concluir mi vida con mi familia”, intermediando su tía Ana que era cuñada de D. Rafael y último poseedor del beneficio. José Lires presidió las exequias del héroe local Marcos Antonio Traba Marcote (1791-1861) (véase mi artículo “Antonio o Campón, el Valiente de Finisterre…”). En 1864 hizo permuta de parroquias con el cura de Ameixenda, Vicente Álvarez.

1864, D. Vicente Álvarez.

1871, D. José Díaz Arosa (1848-1932).
De aquí pasó a la parroquia de Vilaestose hasta el final de sus días.

1876, D. Ramón Gómez Canosa († 6-7-1884).
En 1878 es uno de los curas firmantes de una carta del arcipreste de Duio en “apoyo y sumisión” al arzobispo Miguel Payá y Rico, redescubridor de los restos del Apóstol Santiago que supuso el comienzo de las actuales peregrinaciones xacobeas. Eran su coadjutor Benito Barrientos y cura ecónomo el Pbro. Pablo Gervasio Estévez.

1884, D. Francisco Castro Queiruga.
En una visita que hizo en 1923 el padre Gaite dice que en 1891, al hacerse obras en la iglesia, este párroco encontró la custodia procesional de 1530 y la mandó restaurar (“Cuadernos de dibujos”, ed. F. Barrié-1991). Probablemente fuera escondida de los ataques piratas que sufría Fisterra (véase “La Batalla de Muros: el combate casa por casa y cuerpo a cuerpo por las calles de Fisterra”, “Crónica de secuestros y saqueos de corsarios berberiscos en la villa del Santo Cristo”, “Historias de corsarios vascos en el Cabo Finisterre”). En la Enciclopedia Gallega los expertos coinciden en que el ostensorio actual contiene partes de la custodia antigua, y rehecha en siglos posteriores con donaciones. En 1893 este cura es destinado a Lousame.

D. Francisco Castro Queiruga y la custodia procesional de 1530 // Domingo Miñones (fotos prensa)
D. Francisco Castro Queiruga y la custodia procesional de 1530 // Domingo Miñones (fotos prensa)

1893, Domingo Miñones Barros (1869-1932).
Fue el sacerdote más polémico y politizado que la prensa de su época llamaba “párroco-cacique”. Siempre cuestionada su gestión a pesar de algunas obras sociales (como rampas para lanchas y arreglos de caminos o pagar remesas de trigo en años de carestía), debido a la sospecha de prebendas políticas.

Asiduo en las crónicas electorales por comandar gavillas de políticos afines, sean familiares o candidatos de su predilección. En cuanto al culto decir que se prodigó en destruir el patrimonio parroquial como el Hospital de Peregrinos, un comulgatorio de piedra y el tejado del atrio (véase “El extraño caso del Cura Barrientos y su herencia”, J.G. Satti/2020). En 1907 se instaló la campana pequeña de la torre campanario hecha por el famoso taller de la familia Liste.

Muchas campanas de los caminos Francés y Primitivo tienen, en sus inscripciones, el nombre de este fundidor: “J. LISTE EN ORAZO” pone la del Final del Camino. Juan Liste Pereira (1823-1909) estableció su fundición en Orazo (A Estrada-Pontevedra), que luego continuaría su hijo José Liste Villanueva (1858-1927).

SIGLO XX
1931, coadjutor D. Ildefonso Francisco Sendón Casais.
Era natural de Finisterre y cantó su primera misa en esta villa como nuevo presbítero el 10 de junio de 1923, apadrinado por su madre viuda Josefa Casais y el párroco Miñones. El 4 de marzo de 1931 tomó colación de la parroquia de San Martin de Castrelo.

1931, coadjutor D. Luis Gómez Caiño.
Fue designado como tal el 28 de febrero y asumió funciones de párroco casi un año hasta la llegada del titular, al agravarse la enfermedad que Miñones padecía desde 1906.

1932, cura regente D. Eladio Lado Santos.
Se hizo cargo en enero de 1932 como ecónomo, dejando la parroquia de Berdeogas, y como rector en junio. El 30 de octubre del mismo año la Asociación de los Jueves Eucarísticos (establecida en esta villa desde el mes de abril, y que contaba con más de 230 afiliados), celebró la primera ceremonia de la Jura de la Bandera.

La Junta directiva la conformaban doña Julita Paz, doña Jesusa Lago y la señorita Ramona Cardalda (presidenta, secretaria y tesorera). Tuvo lugar la misa de comunión y en ella la bendición de la bandera, actuando de madrina la señora doña Ángeles de Dios de Lloret, y de abanderado el joven Manuel Lado Pomiano. El religioso mercedario R. P. Armengol fue el oficiante ayudado por Perfecto Castiñeiras Feal (cura párroco de Duio) y Eladio. Sirvió 8 años.

1941, D. Perfecto Castiñeiras Feal.
Pasó de Duio a Fisterra y estuvo un año debido a que murió joven.

1942, D. Domingo García Lores.
Párroco de Duio que estuvo 6 meses provisionalmente, y que había venido de Entines.

1942, cura ecónomo D. Juan Vila Rodríguez.
Estuvo hasta noviembre de este año, 5 meses.

1942/43, cura ecónomo D. José Otero González.

1943, D. Juan Bueno y Bueno.
Cura párroco que se hizo cargo en noviembre de este año hasta diciembre de 1951 en que fue trasladado a Ortoño. En esos 8 años hizo un buen servicio a la parroquia repicando toda la cal de las paredes de la iglesia, comprando el Paso “Oración en el Huerto” (taller Hnos. Rivas); y su intervención ante el general Franco hizo que se iniciaran las obras del puerto de Fisterra, proyectado hacía décadas pero nunca concretado.

 D. José Otero González y D. Juan Bueno y Bueno. En la rectoral una placa dedica: "al que fue nuestro reverendo cura párroco D. Juan Bueno y Bueno dignísimo apóstol de Cristo leal y fervoroso amigo de Finisterre. El pueblo en testimonio de respeto gratitud y profundo cariño"
D. José Otero González y D. Juan Bueno y Bueno. En la rectoral una placa dedica: «al que fue nuestro reverendo cura párroco D. Juan Bueno y Bueno dignísimo apóstol de Cristo leal y fervoroso amigo de Finisterre. El pueblo en testimonio de respeto gratitud y profundo cariño»

1952, cura ecónomo D. Arturo Lago Castro.
Este piadoso regente sirvió aquí un año.

1953, D. José Otero González.
Regresa como cura párroco el 11 de enero de este año hasta el 27 de junio de 1959. Trabajó en la Acción Católica y promovió las Hijas de María. Aprovechó los servicios de su paisano, el Sr. José Cachafeiro, contratista de las obras del puerto para realizar la caseta que sirve de sepulcro en las representaciones de Semana Santa. Además de poner las puertas de la entrada principal de la iglesia, de la Puerta Santa (véase “Puerta del perdón en la meta del Camino al fin de la tierra” 2021) y muchos de los bancos. Sufragó la actual cruz procesional de plata.

1959/60, D. Manuel Molinos Barreiro.
Muy preocupado por el medio ambiente, fue un entusiasta impulsor de la Fiesta del Árbol junto con el alcalde Alfonso Lado de Pomiano (véase “Los Pomiano: una estirpe fisterrana llegada de Vizcaya”). Estuvo un año.

1960, D. Luciano Moreira Carracedo (1915-2008).
Cura párroco desde el 15 de noviembre de 1960 hasta el 11 de enero de 1998 (por jubilarse, ya que contaba con 83 años). Llegó con un proyecto educativo que tuviera su primer ensayo en la parroquia de Pazos (Puenteceso), y que luego ampliaría y perfeccionaría en Fisterra.
En efecto, en 1963 funda el Patronato Escolar Nuestra Señora del Carmen junto a un grupo de vecinos que se encargarán de aglutinar entorno a él, la mayor cantidad de voluntades para hacer realidad un nuevo centro escolar. En 1965 se inician las obras en una abandonada fábrica de salazón, financiándose con todo tipo de actividades lúdicas y comerciales.
Una ley educativa de 1970 que elimina los patronatos escolares, obliga a la antigua obra social a transformarse en Asociación Cooperadora y a la necesidad de un edificio nuevo y más grande (inaugurado en octubre de 1980). Pasando el anterior en 1979 a albergar una residencia de mayores y un centro de acogida de menores, que dirigió hasta su muerte.


En 1970 hace fundir 2 campanas obsoletas de la capilla del Buen Suceso para una grande de 600 kg., en la afamada “Casa Cabrillo” de José Cabrillo Mayor (Salamanca); fundición que proveyó a catedrales de gran relevancia como son las de León, Ciudad Rodrigo, Palencia o Aragón. La campana se subió el 28 de febrero con poleas por fuera del campanario parroquial debido al tamaño; ya no toca pues el yugo se ha deteriorado y corre riesgo de desprenderse.

Junto con el alcalde Alfonso Lado de Pomiano, se esforzó en el reconocimiento de Finisterre como Final del Camino de Santiago y recuperar la tradición de apertura de su Puerta Santa o del Perdón en años jubilares (véase “Xacobeo 2021: la Puerta Santa de Finisterre”), además de innovar en la celebración de la Semana Santa y la fiesta de la Virgen del Carmen. Esto último y su poca predisposición a aceptar opiniones opuestas, le ocasionaron varios conflictos vecinales durante su regencia que llegaron a ser motivo de noticia en la prensa de la época. Estuvo 37 años.

 Luciano Moreira // Agustín Fariñas // John  Britto. Los últimos tres párrocos de Santa María de Finisterre (fotos facebook)
Luciano Moreira // Agustín Fariñas // John Britto. Los últimos tres párrocos de Santa María de Finisterre (fotos facebook)

1998, Agustín Fariñas Barreiro.
Venido de Monfero asume el 11 de enero de ese año hasta el 20 de mayo de 2021, en que se retira por enfermedad. Como hecho saliente a la vez que sorprendente de su regencia, fue cuando recibió una comitiva inglesa de la “Asociación Piratas de Poole” que vinieron a Fisterra en mayo de 2008 para saldar una deuda histórica.

Portaban una cruz de roble inglés de un metro de alto por 60 cm de ancho, con un trozo de campana que perteneció al galeón “San Bartolomé”, que naufragó en las islas Scilly. Simbólicamente, quisieron así restituir otra cruz que el pirata Harry Paye había robado en 1436 (véase “Harry Paye un pirata en los mares de Finisterre”). Estuvo 23 años de párroco.

2021, padre John Paul Britto Celestine.
Nombrado el 16 de agosto y tomando posesión el 5 de septiembre de ese año. Pertenece a la congregación Siervos de la Caridad, fundada por San Luigi Guanella en 1908 (Como, Italia). Es el primer párroco no español y venido de la India, como marca el signo de los tiempos de la globalización. En una línea continuista de sus dos últimos antecesores, procedió a la apertura de la Puerta Santa en el año Xacobeo 2021/2; ahondando e impulsando tradiciones con las que está totalmente implicado.

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