El director de Adiante Galicia analiza todo lo relacionado con la decisión de Feijóo de cambiar el gobierno y sus repercusiones.
Xosé Manuel Lema
Un perfil más político con gestores de la política local
Con la remodelación del ejecutivo, el presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo busca un golpe de efecto en el tramo final de la legislatura.
Refuerza el perfil político de su gobierno, con personas vinculadas a la política y a la gestión municipal pero también con peones bien posicionados en la arquitectura del Partido Popular.
José Manuel Rey Varela, exalcalde de Ferrol y la persona a la que encomendaron la dirección de la campaña del 20D. Ángeles Vázquez Mejuto, alcaldesa de Melide y portavoz provincial de los populares, y Jesús Vázquez Almuiña, alcalde de Baiona. Los tres reúnen las cualidades antes expresadas.
Rocío Mosquera: El peón sacrificado del tablero de Feijóo
Lo que hizo Mariano Rajoy con Wert lo hace Feijóo con Rocío Mosquera. Al margen del examen de su gestión, es evidente que la imagen de Mosquera quedó deteriorada. Vázquez Almuiña supone pasar página a efectos mediáticos y encarna un mensaje de proximidad a la sociedad. En el peor de los casos es más fácil que Jesús Vázquez mantenga un nivel mínimo de simpatía que asistiéramos a una rehabilitación exprés de la imagen de Mosquera.
Desde el comienzo de su historia como partido de la mano de Manuel Fraga Iribarne, el PP mantuvo una fuerte conexión con la sociedad rural, que en muchas comarcas gallegas y por errores propios ha ido perdiendo.
Intento de reconexión con el rural
Apartando las propias luchas sindicales (que darían para un libro), la estrategia política y la justicia que hay en la causa, las movilizaciones lácteas enviaron un mensaje que el presidente Feijóo ha parecido entender. Los mensajes tecnócratas y las ubres de las vacas nunca sintonizaron demasiado bien.
Y aunque personalmente considero, con sus aciertos y errores, que la hasta ahora conselleira Rosa Quintana es una persona cercana, los canales de comunicación con el sector ganadero no funcionaron correctamente y ni algunas declaraciones de determinados interlocutores gubernamentales, ni el manejo de los tiempos ayudaron a resolver la crisis.
En este sentido, Ángeles Vázquez Mejuto conoce la problemática rural, sabe lo que es gobernar en este ámbito y debería de estar capacitada para dirigir una consellería de Medio Rural, insisto, que nunca debió estar ligada a la del Mar.
Se promociona a Rey Varela sin restar protagonismo a Alfonso Rueda
En el caso de José Manuel Rey Varela dirigirá una de las consellería que tendrá mayor protagonismo en lo que resta de mandato, Política Social. Las palabras de Feijóo confirman de lo que hablamos, y también el propio Rey es consciente de la importancia de su misión para que “as persoas sexan capaces de beneficiarse da recuperación económica”.
Si hay tres caras nuevas en el gobierno, Feijóo tampoco promueve demasiados sobresaltos y mantiene en sus funciones al vicepresidente Alfonso Rueda, al frente de una potente consellería, y aumenta la parcela de poder de uno de sus fieles colaboradores, Francisco Conde, que suma para su cartera la siempre interesante área de Emprego.
También tiene su interés otra ficha movida en el tablero. Persona más técnica que política, Ethel Vázquez no explotaba políticamente ante la opinión pública, la consellería que gestionaba Agustín Hernández. Se divide su consellería y una parte se la queda Vázquez y con la otra se construye un departamento para Beatriz Mato. Rosa Quintana seguirá ligada a su área natural y Valeriano Martínez en Facenda.
Nada se hace por casualidad
Feijóo buscó un efecto práctico, que puede servir a corto y a medio plazo. Y al menos sabe que es difícil que le perjudique. Hay quien puede pensar que el momento no es el apropiado
Pero tengan en cuenta dos cosas. Que Feijóo no es un novato en esto de la política y que en este oficio nada se hace por casualidad. Ni tan siquiera eld e anunciar un cambio de gobierno un lluvioso domingo de octubre.
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