6651 fans     1615 seguidores     43 seguidores - Club Adiante - Dirixe: Xosé Manuel Lema [Contacto]
Adiante Última Hora
  • Cargando las noticias de última hora...Cargando las noticias de última hora...

José Manuel Palacín Y Rodríguez

José Manuel Palacín Y Rodríguez

Porriño, 1966. Licenciado en Geografía e Historia, Archivística e Historia de las Instituciones. Profesión actual consultor internacional. Músico, escritor, articulista y político. Más sobre el autor en Wikipedia

¿Cómo asesinar a Frankenstein?

Publicada: 01/06/2018

Aumentar texto Disminuir texto Reiniciar texto
0
0
0

Email Google+ Pinterest WhatsApp Menéame Chuza! Cabozo

Tempo de lectura: 8 minutos e 11 segundos.

La semana pasada, cuando surgió la oportuna o inoportuna, depende para quien, sentencia del Caso Gürtel realicé un artículo https://www.adiantegalicia.es/opinion/jose-manuel-palacin-y-rodriguez/pirotecnia-politica.html que en primer lugar afirmaba tajantemente que Pedro Sánchez apostaría por la Moción de Censura, su única fórmula para llegar a la Moncloa al verse incapaz de ganar unas elecciones, y en segundo lugar aseguraba que dicha Moción prosperaría gracias a que los “aprovechateguis” desertarían del  Presidente Rajoy a cambio de que Sánchez implementase los Presupuestos Generales del Estado, que por cierto, el socialista tanto vituperaba.

La carambola era tan insólita que semejaba prediseñada a escuadra por un hábil palo de billar que conjugaba tres bolas: judicatura, medios de comunicación y partidos políticos.

Por fin hoy, a 31 de mayo de 2.018, tenemos fórmula matemática (o más bien química) para que Frankenstein despierte. El engendro empieza a abrir vertiginosamente sus ojos y mover suspensivamente sus miembros.

Paradójicamente el Frankenstein de ficción acaba de cumplir 200 años, la novela original de Mary Shelley data de 1.818, y aunque ha habido intentos de dignificación del monstruo en realidad es un icono universal de las más sobrecogedoras pesadillas infantiles.

Con esto no quiero afirmar que en España seamos todos niños pero el Frankenstein que va a activar mañana el Dr. Sánchez infunde terror: asusta a la democracia porque incluye a una formación con simpatía por las dictaduras más abyectas del globo, aterroriza a la unidad de España porque camina del brazo de los independentistas, mete miedo por el supremacismo de muchos de sus líderes, infunde pánico en los mercados por el carácter radical izquierdista de la coalición, y como no, acongoja por la debilidad aritmética de su supuesta cabeza, el Partido Socialista Obrero Español.

El Dr. Sánchez, tan fetichista del poder como fútil de moral, se presta a manipular a la bestia y sólo el Dr. Rajoy tiene la inyección para aletargarlo nuevamente.

El problema es que como el Frankenstein de ficción, Rajoy también emula a otro personaje centenario, La Momia. Camina impertérrito mientras se deshacen sus vendas, exhibiendo un código ético tan rígido y puntilloso en las formas como elástico y tramoyista en el fondo, puesto que ha protegido con indulgencia a los corruptos de su partido.

Para Rajoy, como para el capitán del Titanic, es más importante hundirse con “estoicismo” al frente de ese buque que arrastra hacia el abismo que reconocer sus errores y dejar que alguien menos ofuscado dirija el timón. Mariano Rajoy y su bismarkiana interpretación de la disciplina castrense aplicada en su “propio” Partido Popular.

Hoy nos lo imaginamos insomne, enclaustrado en su bunker, dirigiendo ejércitos imaginarios, pero todo el mundo lo ha abandonado: los poderes económicos, la prensa amiga, los jueces conservadores, los agentes sociales de la derecha, incluso muchos de sus compañeros de partido, aunque callen para no ser acusados de derrotismo.

En el PP cunde el desánimo, no tanto porque Frankenstein carezca de antídoto sino porque en Génova presienten que Rajoy no lo va a inyectar mañana.

Ese suero, su dimisión, evitaría un gobierno esperpéntico. Un proyecto de Sánchez apoyado en C´s, podría resultar un estímulo para la regeneración, incluso para el progreso económico, pero este nuevo Frente Popular va a generar un caos institucional de consecuencias imprevisibles y una recesión económica que nos retrotraerá a los más paupérrimos momentos de la crisis.

Mariano Rajoy puede todavía salvar su dignidad personal, a su partido y sobre todo a la nación que tanto propugna. Solo debe dimitir y con ello aletargar a Frankenstein; y dentro de unos meses algún médico, eso sí, con las manos asépticas, podrá matarlo con la inyección letal de las urnas. ¡Ese médico podría ser incluso el propio Sánchez, o Rivera, o un mirlo blanco del PP!

Estoy casi seguro de que, aunque el PP bajará en unas hipotéticas Generales, aun mantendrá un potente grupo parlamentario, no sé si tanto como para gobernar pero al menos se presentará en el Congreso con legitimidad.

No obstante, una vez más, todo indica que Rajoy avestruzará (perdón por el verbo), agazapándose en la oposición, pataleando, e incluso con idea de mantenerse indefinidamente al frente de su partido. Lo de siempre, entregar la iniciativa al adversario mientras resiste las envestidas de una más que futurible rebelión interna que acabe por desangrar definitivamente a los populares y fortalecer a Rivera en el centro derecha.  

Algunos ensayistas que interpretaron al Frankenstein de Mary Shelley divagaron con la hipótesis de que este monstruo alegorizara una especie de Prometeo de la Revolución Industrial. ¡No suena mal!, hasta parece un piropo. Pero en todas sus versiones  Frankenstein acaba asesinado a una niña inocente. Esperemos que la criatura no sea España.  

Se queres podes deixar un comentario sobre esta opinión no Facebook:

Pódeche interesar...

Tiburón-19

Francisco Martínez Pin

La  acción de Tiburón (Jaws, 1975) transcurre en Amity Island, una encantadora ciudad turística de la costa de Nueva Inglaterra. Una mañana aparecen en la playa unos restos humanos. Resultan ser, lo que queda de la chica guapa de la película, el caso 0 .Vaya lío, el jefe Brody, el policía al mando, las tiene con el alcalde, Vaughan, con traje azul clarito y estampado de anclas. El jefe, que nada de baños, que el bicho se pude comer a los turistas. El alcalde, que si no vienen los bañis…

Francisco Martínez Pin
Ler máis

Memoria Histórica, pero para todos

Francisco Martínez Pin

Los niños de la guerra, esos que recuerdan el famélico año 41, los de la cartilla de racionamiento, del pan de habas, del aceite que no era aceite, se están muriendo a marchas forzadas. El coronavirus se los está llevando con la misma fuerza con la que esa generación hizo la España que tenemos. Se están muriendo con cifras escandalosamente dramáticas, ahora más de 17.000 españoles. Se están yendo solos, sin ningún familiar a su alrededor, se les entierra sin apenas quién les llo…

Francisco Martínez Pin
Ler máis

Covid-19:¿Somos un país o un despaís?

Borja Ramos Arribi

La historia nos demuestra que casi todos los programas de shock son exitosos en el alcance de sus objetivos y casi todos los gradualistas fracasan. Ante las últimas medidas implementadas por el gobierno queda meridianamente claro que los dirigentes políticos ignoran todo el potencial que detentan en un estado de alarma, con un sector económico postrado a sus mandatos y ocurrencias, pero que se empecinan en mantener aletargado y a medio gas. Siguen sin entender que el sector privado es la s…

Borja Ramos Arribi
Ler máis

Noticias sobre A Costa da Morte, as suas comarcas e os seus concellos: Bergantiños, Soneira, Camariñas, Carballo, Cee, Corcubión, Dumbría, Fisterra, Muxía, Vimianzo, Santa Comba e Zas.
Opinión
Partido Popular Elecciones Galicia 2020
PSOE Elecciones Galicia 2020
VimianSol
Venta Casa Labranza Ponte do Porto
Eskariam Leche
Autos Xallas
Concello da Laracha
Concello de Mazaricos
En breves

Adiante TV

Opinión

Tiburón-19

Francisco Martínez Pin

La  acción de Tiburón (Jaws, 1975) transcurre en Amity Island, una encantadora ciudad turística de la costa de Nueva Inglaterra. Una mañana apare…

Francisco Martínez Pin
Ler máis

Memoria Histórica, pero para todos

Francisco Martínez Pin

Los niños de la guerra, esos que recuerdan el famélico año 41, los de la cartilla de racionamiento, del pan de habas, del aceite que no era aceite,…

Francisco Martínez Pin
Ler máis

Covid-19:¿Somos un país o un despaís?

Borja Ramos Arribi

La historia nos demuestra que casi todos los programas de shock son exitosos en el alcance de sus objetivos y casi todos los gradualistas fracasan. …

Borja Ramos Arribi
Ler máis

Conversas na Encrucillada

Usamos cookies propias e de terceiros para mostrar publicidade personalizada segundo a súa navegación. Se continua navegando consideramos que acepta o uso de cookies. OK Máis información
¿Cómo asesinar a Frankenstein? | José Manuel Palacín Y Rodríguez | Opinión | Adiante Galicia

6651 fans     1615 seguidores     43 seguidores - Club Adiante - Dirixe: Xosé Manuel Lema [Contacto]
Adiante Última Hora
  • Cargando las noticias de última hora...Cargando las noticias de última hora...

José Manuel Palacín Y Rodríguez

José Manuel Palacín Y Rodríguez

Porriño, 1966. Licenciado en Geografía e Historia, Archivística e Historia de las Instituciones. Profesión actual consultor internacional. Músico, escritor, articulista y político. Más sobre el autor en Wikipedia

¿Cómo asesinar a Frankenstein?

Publicada: 01/06/2018

Aumentar texto Disminuir texto Reiniciar texto
0
0
0

Email Google+ Pinterest WhatsApp Menéame Chuza! Cabozo

Tempo de lectura: 8 minutos e 11 segundos.

La semana pasada, cuando surgió la oportuna o inoportuna, depende para quien, sentencia del Caso Gürtel realicé un artículo https://www.adiantegalicia.es/opinion/jose-manuel-palacin-y-rodriguez/pirotecnia-politica.html que en primer lugar afirmaba tajantemente que Pedro Sánchez apostaría por la Moción de Censura, su única fórmula para llegar a la Moncloa al verse incapaz de ganar unas elecciones, y en segundo lugar aseguraba que dicha Moción prosperaría gracias a que los “aprovechateguis” desertarían del  Presidente Rajoy a cambio de que Sánchez implementase los Presupuestos Generales del Estado, que por cierto, el socialista tanto vituperaba.

La carambola era tan insólita que semejaba prediseñada a escuadra por un hábil palo de billar que conjugaba tres bolas: judicatura, medios de comunicación y partidos políticos.

Por fin hoy, a 31 de mayo de 2.018, tenemos fórmula matemática (o más bien química) para que Frankenstein despierte. El engendro empieza a abrir vertiginosamente sus ojos y mover suspensivamente sus miembros.

Paradójicamente el Frankenstein de ficción acaba de cumplir 200 años, la novela original de Mary Shelley data de 1.818, y aunque ha habido intentos de dignificación del monstruo en realidad es un icono universal de las más sobrecogedoras pesadillas infantiles.

Con esto no quiero afirmar que en España seamos todos niños pero el Frankenstein que va a activar mañana el Dr. Sánchez infunde terror: asusta a la democracia porque incluye a una formación con simpatía por las dictaduras más abyectas del globo, aterroriza a la unidad de España porque camina del brazo de los independentistas, mete miedo por el supremacismo de muchos de sus líderes, infunde pánico en los mercados por el carácter radical izquierdista de la coalición, y como no, acongoja por la debilidad aritmética de su supuesta cabeza, el Partido Socialista Obrero Español.

El Dr. Sánchez, tan fetichista del poder como fútil de moral, se presta a manipular a la bestia y sólo el Dr. Rajoy tiene la inyección para aletargarlo nuevamente.

El problema es que como el Frankenstein de ficción, Rajoy también emula a otro personaje centenario, La Momia. Camina impertérrito mientras se deshacen sus vendas, exhibiendo un código ético tan rígido y puntilloso en las formas como elástico y tramoyista en el fondo, puesto que ha protegido con indulgencia a los corruptos de su partido.

Para Rajoy, como para el capitán del Titanic, es más importante hundirse con “estoicismo” al frente de ese buque que arrastra hacia el abismo que reconocer sus errores y dejar que alguien menos ofuscado dirija el timón. Mariano Rajoy y su bismarkiana interpretación de la disciplina castrense aplicada en su “propio” Partido Popular.

Hoy nos lo imaginamos insomne, enclaustrado en su bunker, dirigiendo ejércitos imaginarios, pero todo el mundo lo ha abandonado: los poderes económicos, la prensa amiga, los jueces conservadores, los agentes sociales de la derecha, incluso muchos de sus compañeros de partido, aunque callen para no ser acusados de derrotismo.

En el PP cunde el desánimo, no tanto porque Frankenstein carezca de antídoto sino porque en Génova presienten que Rajoy no lo va a inyectar mañana.

Ese suero, su dimisión, evitaría un gobierno esperpéntico. Un proyecto de Sánchez apoyado en C´s, podría resultar un estímulo para la regeneración, incluso para el progreso económico, pero este nuevo Frente Popular va a generar un caos institucional de consecuencias imprevisibles y una recesión económica que nos retrotraerá a los más paupérrimos momentos de la crisis.

Mariano Rajoy puede todavía salvar su dignidad personal, a su partido y sobre todo a la nación que tanto propugna. Solo debe dimitir y con ello aletargar a Frankenstein; y dentro de unos meses algún médico, eso sí, con las manos asépticas, podrá matarlo con la inyección letal de las urnas. ¡Ese médico podría ser incluso el propio Sánchez, o Rivera, o un mirlo blanco del PP!

Estoy casi seguro de que, aunque el PP bajará en unas hipotéticas Generales, aun mantendrá un potente grupo parlamentario, no sé si tanto como para gobernar pero al menos se presentará en el Congreso con legitimidad.

No obstante, una vez más, todo indica que Rajoy avestruzará (perdón por el verbo), agazapándose en la oposición, pataleando, e incluso con idea de mantenerse indefinidamente al frente de su partido. Lo de siempre, entregar la iniciativa al adversario mientras resiste las envestidas de una más que futurible rebelión interna que acabe por desangrar definitivamente a los populares y fortalecer a Rivera en el centro derecha.  

Algunos ensayistas que interpretaron al Frankenstein de Mary Shelley divagaron con la hipótesis de que este monstruo alegorizara una especie de Prometeo de la Revolución Industrial. ¡No suena mal!, hasta parece un piropo. Pero en todas sus versiones  Frankenstein acaba asesinado a una niña inocente. Esperemos que la criatura no sea España.  

Se queres podes deixar un comentario sobre esta opinión no Facebook:

Pódeche interesar...

Tiburón-19

Francisco Martínez Pin

La  acción de Tiburón (Jaws, 1975) transcurre en Amity Island, una encantadora ciudad turística de la costa de Nueva Inglaterra. Una mañana aparecen en la playa unos restos humanos. Resultan ser, lo que queda de la chica guapa de la película, el caso 0 .Vaya lío, el jefe Brody, el policía al mando, las tiene con el alcalde, Vaughan, con traje azul clarito y estampado de anclas. El jefe, que nada de baños, que el bicho se pude comer a los turistas. El alcalde, que si no vienen los bañis…

Francisco Martínez Pin
Ler máis

Memoria Histórica, pero para todos

Francisco Martínez Pin

Los niños de la guerra, esos que recuerdan el famélico año 41, los de la cartilla de racionamiento, del pan de habas, del aceite que no era aceite, se están muriendo a marchas forzadas. El coronavirus se los está llevando con la misma fuerza con la que esa generación hizo la España que tenemos. Se están muriendo con cifras escandalosamente dramáticas, ahora más de 17.000 españoles. Se están yendo solos, sin ningún familiar a su alrededor, se les entierra sin apenas quién les llo…

Francisco Martínez Pin
Ler máis

Covid-19:¿Somos un país o un despaís?

Borja Ramos Arribi

La historia nos demuestra que casi todos los programas de shock son exitosos en el alcance de sus objetivos y casi todos los gradualistas fracasan. Ante las últimas medidas implementadas por el gobierno queda meridianamente claro que los dirigentes políticos ignoran todo el potencial que detentan en un estado de alarma, con un sector económico postrado a sus mandatos y ocurrencias, pero que se empecinan en mantener aletargado y a medio gas. Siguen sin entender que el sector privado es la s…

Borja Ramos Arribi
Ler máis

Noticias sobre A Costa da Morte, as suas comarcas e os seus concellos: Bergantiños, Soneira, Camariñas, Carballo, Cee, Corcubión, Dumbría, Fisterra, Muxía, Vimianzo, Santa Comba e Zas.
Opinión
Partido Popular Elecciones Galicia 2020
PSOE Elecciones Galicia 2020
VimianSol
Venta Casa Labranza Ponte do Porto
Eskariam Leche
Autos Xallas
Concello da Laracha
Concello de Mazaricos
En breves

Adiante TV

Opinión

Tiburón-19

Francisco Martínez Pin

La  acción de Tiburón (Jaws, 1975) transcurre en Amity Island, una encantadora ciudad turística de la costa de Nueva Inglaterra. Una mañana apare…

Francisco Martínez Pin
Ler máis

Memoria Histórica, pero para todos

Francisco Martínez Pin

Los niños de la guerra, esos que recuerdan el famélico año 41, los de la cartilla de racionamiento, del pan de habas, del aceite que no era aceite,…

Francisco Martínez Pin
Ler máis

Covid-19:¿Somos un país o un despaís?

Borja Ramos Arribi

La historia nos demuestra que casi todos los programas de shock son exitosos en el alcance de sus objetivos y casi todos los gradualistas fracasan. …

Borja Ramos Arribi
Ler máis

Conversas na Encrucillada

Usamos cookies propias e de terceiros para mostrar publicidade personalizada segundo a súa navegación. Se continua navegando consideramos que acepta o uso de cookies. OK Máis información