El gobierno ha decidido aceptar, aprobar, ratificar el tratado de MERCOSUR. El parlamento representante de la soberanía popular, dicen, nada ha objetado. En la cámara de los representantes del pueblo no hubo debate, no se analizó nada, no se escuchó nada, no se presentaron estudios económicos, ni se votó. Las diferentes facciones allí presentes no dijeron ni pio.
Los compatriotas víctimas del genocidio económico premeditado nunca fueron escuchados. Las asociaciones de productores, sindicatos de los agricultores y ganaderos, no fueron tenidos en cuenta. Ese sector prevé que las actuales explotaciones desaparecerán, la actividad económica se morirá. El futuro del campo está muerto, la Patria se está muriendo.
Por supuesto es todo legal, todo muy competitivo, liberal, democrático, progresista, espléndido y empoderado. Un genocidio como otro cualquiera por el bien de todos, todas y todes. Las facciones políticas, que para eso están, convierten la voluntad de la plutocracia en legítima y democrática.
El acuerdo es histórico. Los productos del sector primario serán adquiridos a precios muy bajos en el área americana y vendidos en el área europea a precios idénticos a los actuales o superiores. Se concentran capitales, oligopolios, y se elimina la competencia. Los beneficios empresariales de las empresas del sector se incrementarán en proporción al genocidio de nuestros compatriotas del campo, y los precios nunca bajaran… A más genocidio de nuestros compatriotas, más beneficio para las corporaciones.
Nunca debemos olvidar que para tener el poder “democrático” solo se necesita el apoyo de 2,5 de cada 10 personas. Vid. Cartas de lonxe(V) As contas democráticas. En tanto se mantenga ese sector de fieles se pueden adoptar las decisiones que se quieran. Como los votantes agricultores y ganaderos son una minoría muy repartida por todas las circunscripciones lectorales no habrá una pérdida significativa de votos esenciales. Lo importante está en mantener el apoyo de los 2,5 de cada 10 personas mayores de edad.
Incluso la medida, al crear pobreza y miseria en el campo, puede fortalecer a las facciones, ya que empezarán a repartir dinero recaudado de los impuestos pagados por todos y se lo entregarán a los grupos elegidos a dedo democrático, para que sobrevivan y sean serviles. Crearán así un sector primario dependiente de la dosificación de las subvenciones, de los impuestos de todos, y con ello las facciones políticas tendrán ese voto fiel.
¿El régimen social, democrático y de derecho es esto? ¿El interés del Pueblo es esto? ¿Defender la Patria es esto? ¿Así se trata a nuestros compatriotas? ¿Para que existen las instituciones políticas que se proclaman valedoras de los intereses generales? ¿Se puede prescindir de un sector clave de la economía, de sus trabajadores, de sus vidas, de su modo de vida, del futuro de sus hijos, de su historia, de su función, de forma tan innoble?
El turbo capitalismo está en pleno apogeo. La libre circulación de mercancías, como en este caso, con su libre circulación de capitales, como en este caso, y la libre circulación de personas para saturar el mercado laboral y bajar los salarios, (ejercito industrial de reserva) están en plena marcha. Es el liberalismo puro, regresión atávica de enajenamiento anti social, anti moral y antipatriótico. Genocidio de la Patria.
Desde mi reclusión y atendiendo a la prensa que me llega, en estos días hubo manifestaciones con sus procesiones y estandartes, en defensa de los derechos de los perros; Procesiones con sus estandartes y sacerdotes convocadas por las facciones en el poder para criticar el estado de los servicios públicos mal gestionados y depauperados por esas mismas facciones y sus sacerdotes. Manda carallo!!! Y otras actividades recreativas. Mientras, los agricultores al frio, a la lluvia, en espera de su sentencia de muerte, que es la muerte de la Patria.
Es la naturaleza de la regresión atávica en marcha. Estar atentos a las evidentes consecuencias lógicas de las políticas del liberalismo y de sus secuaces antipatrióticos. Las acciones tienen consecuencias sobre el por venir.


