La Dirección Xeral de Calidade Ambiental e Sostibilidade ha emitido un informe de impacto ambiental favorable para el proyecto de una planta de producción de biometano en la parroquia de As Maroñas, en el municipio de Mazaricos, promovida por Biometano Galicia S.L., al considerar que no provocará efectos adversos significativos sobre el medio ambiente siempre que se cumpla el amplio condicionado fijado en la resolución.
La resolución determina que la iniciativa no tendrá que someterse a una evaluación de impacto ambiental ordinaria, aunque su autorización definitiva queda supeditada al cumplimiento de medidas de prevención, control y seguimiento ambiental, así como a la obtención del resto de permisos sectoriales exigidos antes del inicio de las obras.
Hasta 36.450 toneladas de residuos agroganaderos
La instalación tratará un máximo de 36.450 toneladas anuales de residuos agroganaderos y agroindustriales, principalmente purines de vacuno, estiércoles y restos agrícolas, mediante un proceso de codigestión anaerobia para producir biometano destinado a su inyección en la red gasista. La producción prevista asciende a 2.139.469 metros cúbicos de biometano al año, además de más de 3,6 millones de metros cúbicos de biogás, del que se obtendrá el combustible renovable. El proceso generará también digestato, que será utilizado como fertilizante agrícola tras su separación en fracciones sólida y líquida.
Durante la tramitación ambiental fueron consultados organismos con competencias en patrimonio cultural, salud pública, aguas, patrimonio natural, emergencias, paisaje, agricultura y calidad ambiental. Asimismo, el expediente se sometió a información pública sin que se presentaran alegaciones.
Control de olores
Uno de los principales condicionantes impuestos por la Xunta se refiere al control de los olores. La empresa deberá elaborar un plan específico de gestión que identifique los focos emisores, establezca medidas preventivas y correctoras, contemple la monitorización periódica de las emisiones y disponga de un sistema para atender posibles quejas vecinales.
El informe también concluye que la planta se ubicará fuera de espacios naturales protegidos y de la Red Natura 2000, sin afección directa a hábitats de interés comunitario, patrimonio cultural conocido o cauces fluviales. Además, señala que las viviendas más próximas se encuentran a unos 530 metros de la instalación y que, con las medidas previstas, no se esperan impactos significativos sobre la salud pública por ruido u olores.


