Unións Agrarias-UPA ha reclamado a la Xunta de Galicia la puesta en marcha urgente de un plan preventivo que permita reducir las poblaciones de jabalí y, con ellas, el riesgo de propagación de la peste porcina africana (PPA), además de los daños que esta especie provoca en carreteras y explotaciones agrarias. La organización considera que el modelo actual, basado fundamentalmente en la caza social, resulta insuficiente para afrontar la magnitud del problema.
El diseño de este plan ya fue pactado el pasado mes de diciembre en una reunión con la Administración autonómica, tras la aparición de un foco de PPA en Cataluña. Ante la inexistencia de una vacuna eficaz, el sindicato agrario sostiene que la estrategia debe apoyarse necesariamente en la reducción de densidades mediante la caza y sistemas de captura complementarios.
Zonificación y cupos
El responsable de Ganadería de Unións Agrarias, Jacobo Feijóo, subraya que “hasta ahora el control de la población de jabalí ha pivotado sobre la caza social, sobre los cazadores”, pero advierte de que “los cazadores ya no pueden hacer mucho más; cada vez son menos y cada año se reduce el número de licencias”. En este sentido, recuerda que la puesta en marcha de la emergencia cinegética apenas incrementó las capturas en un 1,2 %, con 228 ejemplares más sobre un total cercano a los 19.000 abatidos en 2025.
“Somos conscientes de que no se puede exigir mucho más a la caza social, que es imprescindible, pero tiene una limitación clara”, afirma Feijóo. Por ello, el sindicato plantea un protocolo único de actuación en el que la Xunta asuma un papel central. “La Xunta tiene que ser el director de orquesta y fijar la partitura”, sostiene.
Esa “partitura” se estructuraría en torno a dos pilares. El primero, una zonificación del territorio en función del nivel de riesgo y de la concentración de explotaciones porcinas, priorizando las áreas con mayor exposición. A partir de informes técnicos, la Consellería debería fijar cupos anuales de capturas para reducir la densidad hasta niveles considerados seguros y mantenerla en el tiempo.
Grandes jaulas para capturar unidades familiares
El segundo pilar contempla la aplicación de medidas extraordinarias no cinegéticas allí donde la caza social no alcance los objetivos establecidos. “Una vez fijados los cupos, la caza social abatirá lo que pueda, y la parte que no se cumpla tendrá que completarse con medidas extraordinarias”, explica Feijóo. Entre ellas, el sindicato apuesta por la implantación de sistemas de captura más eficaces, como grandes jaulas que permitan capturar unidades familiares completas. “Lo que se está haciendo ahora son jaulas pequeñas que no capturan a toda la unidad familiar; los animales que quedan fuera aprenden a evitarlas y pierden eficacia”, señala.
Unións Agrarias reconoce que este planteamiento supone “un cambio de reglas de juego” y que implicará un proceso de tecnificación y profesionalización de los sistemas de manejo y captura.
Datos preocupantes y amenaza al sector porcino
El sindicato enmarca su petición en la importancia estratégica del sector porcino, que representa el 40 % de la producción cárnica en España, con una facturación de 25.000 millones de euros y 415.000 empleos. En Galicia existen 1,5 millones de cabezas repartidas en 2.200 explotaciones, que generan 760 millones de euros y 5.000 empleos directos.
Además del riesgo sanitario, el impacto económico del jabalí es significativo: en 2025 fue responsable de 4.080 accidentes de tráfico, con 71 víctimas personales y daños cercanos a seis millones de euros. En el ámbito agrario, los avisos por daños ascendieron a 4.600, con pérdidas estimadas en 15 millones de euros anuales, de los que la Xunta indemniza una parte limitada.

