EVERGREY – ARCHITECTS OF A NEW WEAVE (2026) – NAPALM RECORDS
Architects of a New Weave es el nuevo trabajo de los suecos Evergrey, décimo quinto álbum de estudio y un trabajo tremendamente relevante en su trayectoria, no en vano es el primer álbum de la banda tras la salida definitiva de Jonas Ekdahl y Henrik Danhage, sin contar el paréntesis que se tomaron en 2010, no participando ninguno de los dos de la grabación de aquel Glorious Collision de 2011, piezas fundamentales, ambos, en el sonido Evergrey durante más de 20 años.
Evergrey es una de las bandas de mi vida. Nada sería lo mismo sin ellos. La salida de Jonas y Henrik dolió demasiado, por lo que Architects of a New Weave se plantea como toda una reválida para Englund, el disco que tiene la durísima misión de definir la dirección musical de la banda en los próximos años.

El mejor trabajo de Evergrey desde 2014
¿El resultado? Tom lo ha vuelto a conseguir. Sin miedo equivocarme, puedo afirmar ya que Architects of a New Weave es el mejor trabajo de la banda desde 2014, el mejor álbum, ahí es nada, de su trayectoria desde aquella joya que supuso Hymns for the Broken, curiosamente el LP de la reconciliación, el álbum que nos devolvía al line up más exitoso de toda la carrera del grupo, de nuevo con Jonas y Henrik a la batería y a las segundas guitarras respectivamente.
Architects of a New Weave es aire fresco para Evergrey, y no sólo en la instrumentación. En este caso, dado que Jonas también realizaba labores de producción, Tom se ha tenido que reinventar, contando en esta ocasión con la presencia de Vikram Shankar, su mano derecha en Silent Skies, para todas las tareas técnicas, además de depositar en él también toda la confianza para coarreglar y coescribir muchos de los temas. Vikram es un pianista clásico y como tal ha conseguido una nueva dimensión para el sonido Evergrey, alcanzando un sonido menos comprimido, menos asfixiante, con mucho más aire, con mucha más respiración, lo que al final se traduce en un resultado, en mi opinión, más orgánico. Excelente.
Architects of a New Weave es además, para mí, el gran renacer de Rikard Zander a los teclados. Rikard siempre tuvo protagonismo y presencia en las mezclas de la banda, eso es innegable, pero es cierto que en los últimos años sus apariciones eran más contadas y por momentos algo sepultadas en la mezcla. No me olvido de interpretaciones colosales como en A Heartless Portrait: The Orphean Testament, donde puso el sonido Evergrey al servicio del Metal Sinfónico, o, sin ir más lejos, todo su esplendor en The Atlantic, siendo capaz de plasmar la desesperación de Englund desde un trabajo angustiante, como si estuviese tocando desde dentro de un submarino desde las profundidades del océano. Pero aquí, Zander da un claro paso adelante. Todas las canciones, sin excepción, se erigen y se construyen desde los teclados, siendo protagonistas no sólo en ambientaciones y arreglos, sino también en armonías, melodías y figuras melódicas principales, siendo reclamo absoluto incluso en canciones como «Heaven», «This World Is On Fire» o el propio tema título. Enorme Rikard, enorme.
En cuanto a las bajas, la batería ha sido intepretada por el noruego Simen Sandnes, sustituto de Jonas, grabando todas sus pistas en EEUU, con un concepto bastante diferente al de Ekdahl, apostando por un timbre más orgánico, con mucha pegada a pesar de grabar con un sólo bombo y, sobre todo, muy técnico a la hora de rellenar compases y escoger cada golpe. Por otro lado, todas las guitarras rítmicas fueron grabadas por Tom, compartiendo, eso sí, protagonismo en las solistas con el genial Johan Niemann, bajista desde 2010, y en esta ocasión volviendo a grabar guitarras, rememorando sus mejores tiempos con Mind’s Eye.
Evergrey hace tiempo que decidieron dejar a un lado la parte más compleja y oscura de su estilo, todo ello en pro de un sonido más directo, melódico y magnético, clímax que sin duda alcanzan en este nuevo LP. Su vertiente Progresiva, tirando de tempos sincopados, silencios, compases irregulares, afinaciones Drop, etc, sigue ahí, pero en este caso todo ello al servicio de la canción, no en vano sólo tres temas pasan de los cinco minutos y ninguno de ellos llega a los seis, canciones en las que los estribillos, la pomposidad y la presencia de coros y teclados son los principales reclamos. Tom firma una de sus mejores interpretaciones vocales, ahí es nada, mientras, como decía, Rikard se echa a la espalda toneladas de responsabilidad desde sus teclados.

Architects of a New Weave es pura luz
Englund nos entrega parte de las mejores canciones que ha escrito en los últimos años, mostrando su faceta más lumínica tras los tiempos de angustia y desesperación vividos tras su separación, suscrito todo ello en nombres propios como «Leaving The Emptiness», la canción más soleada de la carrera de la banda, «Architects Of The New Weave», la certificación absoluta de su recuperación anímica, viviendo desde la estabilidad gracias al nuevo tejido de existencia que ha construido, o la misma «Heaven», esperanza, ilusión y fe desde las entrañas del cielo, con un estribillo y unas corales que enloquecen, sin olvidarnos de pesos pesados como «The World Is On Fire», el paradigma claro y diáfano de la nueva realidad de la banda, con una línea melódica ejemplar, «The Shadow Self», la conexión perfecta con los Evergrey clásicos, dándose la mano de lleno con un álbum como Recreation Day, o el final glorioso que supone «The Prophecy», un tema basado en el piano de Zander, con un tempo atresillado que es puro lodo y una línea melódica desangrada que fluye de manera exquisita desde la garganta de Tom.
Architects of a New Weave es un nuevo renacer, Architects of a New Weave es pura luz, fosforescencia máxima al servicio del Metal moderno, desencasillado, pulcro y detallista. Architects of a New Weave es la vuelta al optimismo, a las ganas de vivir, de un genio de nuestro tiempo como Tom S. Englund. ¿El disco del año? De largo.

