La madurez creativa de Manuel Seoane en el nuevo viaje de Delalma. Doble disco «Santa» y «Compaña», vía Maldito Records
Este 20 de febrero, coincidiendo con el lanzamiento oficial de su nueva referencia discográfica, Manuel Seoane, guitarrista y líder de Delalma, participó en una entrevista en el programa “Na Encrucillada” de Radio Xallas para desgranar los pormenores de una obra que define como un «punto y aparte» en su trayectoria. Tras un proceso de creación que no estuvo exento de dificultades, el músico de raíces gallegas presenta un álbum doble que huye de la fugacidad del mercado actual, apostando por una escucha pausada y profunda.
Manuel Seoane “Na Encrucillada” de Radio Xallas
Un proceso de honestidad brutal
Para Seoane, la composición de este disco ha sido un ejercicio de introspección sin concesiones. «Todo lo que se cuenta en las canciones es real; son vivencias reales» , afirma el músico, subrayando que en su propuesta «no hay absolutamente nada de maquillaje».
Esta autenticidad se refleja en la persistencia del personaje de Lázaro, quien ya protagonizara su anterior entrega y que en esta ocasión adquiere un tinte biográfico total: «Lázaro al final soy yo mismo; es mi manera de contar mi vida».
El guitarrista reconoce que el proyecto estuvo cerca de no materializarse debido a una pérdida temporal de la ilusión. «Ha habido muchos momentos en los que no había recorrido para Delalma fundamentalmente porque yo había perdido un poquito la fe». Sin embargo, el apoyo de su círculo cercano y de músicos como Jesús Cámara y Dave Landeroin —pilares de la formación— permitió que el guitarrista recuperara el norte para dar salida a unas canciones que nacen de la necesidad emocional.
La dualidad del alma y el paisaje gallego
El concepto del álbum gravita sobre la figura de Lázaro y su interacción con el «Mirlo», una representación de la fragilidad y la negatividad humana. Seoane explica que «el objetivo es intentar domar al Mirlo», pero advierte que no se puede rechazar esa parte oscura, ya que es intrínseca al ser humano.
Geográficamente, el disco respira Galicia por cada uno de sus poros. Si la anterior entrega se situaba en el Sanatorio de Cesuras, esta vez el eje central es la Santa Compaña. Seoane, quien se declara un «amante total y acérrimo» de su tierra, ha incluido referencias directas a lugares como el ayuntamiento de Vilasantar, de donde es oriunda su familia. «Galicia es un lugar mágico», señala, justificando así la atmósfera brumosa y épica que envuelve el sonido del grupo.

Una producción sin complejos
La decisión de publicar un disco doble respondió a una «necesidad estética» y no a un plan premeditado. Con 16 canciones que incluyen pasajes de hasta diez minutos, Seoane defiende que cada pista es fundamental para narrar la historia completa.
Además, el formato físico cuenta con detalles meticulosos, como la inclusión de «esquelas» por cada canción, donde se explica el significado de las letras y se indica la fecha exacta en la que se terminó de escribir cada tema.
En cuanto al elenco vocal, que cuenta con figuras de la talla de José Andrea o Ronnie Romero, destaca que no se limitaron a simples colaboraciones. «Han sido parte activa de todo el proceso final de creación; se han metido en el papel y han aportado ideas».
Con esta seguridad y el respaldo de un equipo sólido, Manuel Seoane inicia una etapa en la que se siente «más consciente de sus decisiones que nunca» , listo para defender una obra que invita al oyente a detenerse y saborear cada matiz.

