PRIMAL FEAR «DOMINATION» (2025) REIGNING PHOENIX
La maquinaria Primal Fear sigue perfectamente engrasada… Para muchos su carrera está en modo piloto automático, para muchos otros, entre los que me incluyo, su actual estado de forma es brillante. Es cierto que ya no inventan nada, pero no es menos verdad que la definición de Heavy Metal cristaliza y se hace enorme en manos de esta gente.
Domination supone el primer disco de la banda con André Hilgers a la batería, qué poco reconocimiento ha tenido siempre este tipo, qué lástima, qué injusticia, y con Thalìa Bellazecca a las segundas guitarras, que, dicho sea de paso, dudo que haya grabado algo en el álbum, consistiendo su fichaje en un mero reclamo como apoyo para los shows en vivo (me corrijo, el segundo solo de «Eden» está claro que es obra suya, esos ligados son reconocibles a leguas).
Por lo demás, sin sorpresas, Primal Fear en su verdadera esencia, con su majestad Mr. Magnus Karlsson metiendo mano en todos los rincones del disco, dirigiendo tanto la producción, por mucho que Mat Sinner se quiera colgar galones, espectacular una vez más el sonido del LP, hiper cristalino, con muchísima potencia, como la composición. Aunque simplemente aparezca como coautor de los temas, está clarísimo que el sueco ha liderado, una vez más, todo el trabajo creativo, y como prueba canciones como «Far Away» o «Tears Of Fire», donde tanto las dinámicas como la forma de dibujar las melodías tienen su seña de identidad.

Las nuevas canciones de Primal Fear
El disco es muy equilibrado, combinando canciones de pura raza, pura efervescencia, aniquilando desde la vertiente más clásica del Heavy Metal, como «Destroyer», «Scream» o la misma «Crossfire», con otros temas más densos y menos afilados, más cercanos a la última apuesta estilística del combo, con nombres como «Heroes And Gods», con un estribillo especialmente azucarado, muy Helloween, la propia «I Am The Primal Fear», muy directa, hímnica y tremendamente pastosa, o la compleja «Eden», en este caso presentada a modo de medio tiempo, instrospectiva y delicada en sus métricas.
PD: El trabajo de André Hilgers a la batería es enorme, en mi opinión el mejor trabajo de toda la carrera de la banda en este sentido. Las semicorcheas de su doble bombo son marciales, mientras que el timbre de su caja es marca de la casa.
PD2: Domination vuelve a dejar clara la calidad musical de un genio de nuestro tiempo como Magnus Karlsson, todo un ejemplo tanto en términos de producción como en lo estrictamente creativo, sin descuidar además una ejecución espeluznante a las guitarras. Todas las líneas solistas del disco son para enmarcar, mención aparte el instrumental «Hallucinations», donde Magnus reclama, a voz en grito, su jerarquía como instrumentista.
PD3: La portada es un horror.


