PARADISE LOST «ASCENSION» (2025) NUCLEAR BLAST
Paradise Lost hace tiempo que viven tocados por una varita mágica. Es cierto que hubo años de peregrinaje por el desierto, de pérdida de identidad, de ideas confusas, pero no es menos verdad que la banda liderada por la dupla Nick Holmes/Gregor Mackintosh lleva ya unos cuantos años recuperada de toda aquella realidad agrietada, es más, no me duelen prendas en afirmar que el grupo británico está en su mejor momento tanto vital como artístico.
Ascension es la prueba clara y fehaciente de todo ello, Ascension es la escalada definitiva al trono que nunca debieron abandonar, Ascension es probablemente el mejor trabajo de su discografía, cuanto menos el más maduro, el más elegante, el más sofisticado.
Cinco años después de Obsidian, aquel excelente trabajo del año 2020, la formación de Halifax regresa por la puerta grande en este casi terminado 2025, editando, como decía, en mi opinión, el trabajo más completo y radiante de toda su carrera, un álbum que se construye sobre la base de aquel Doom Metal añejo y melancólico del que ellos mismos fueron ideólogos, seña de identidad de su sonido y de toda una generación, tempos arrastrados, estructuras fangosas, mucho agudo continuo, melodías agrietadas, combinado con maestría con la parte más elegante del Death Metal, por supuesto todo ello engalanado con un halo oscuro y dramático que retumba a kilómetros de distancia.

La producción es exquisita, liderada por el propio Gregor Mackintosh, que además firma toda la música del LP, grabando por supuesto todas las guitarras, en mi opinión sus mejores líneas rítmicas y solistas de toda su trayectoria, todo ello con un resultado tremendamente cristalino. Por su parte, Holmes continúa en el mejor estado vocal de toda su carrera, combinando guturales con voces limpias con la máxima elegancia y la mayor naturalidad, sin olvidarnos, faltaría más, del italiano Guido Montanarini, en su único LP con la banda, firmando un trabajo de batería enorme, inmenso, con una pegada y con una suficiencia que aturden, con un sonido además estratosférico, hiper orgánico.
El álbum es prácticamente perfecto, no sobra nada, no falta, nada, todo un puñetazo de rabia encima de la mesa, fusionado con un soplo de frescura vaporosa en forma de melodía y elegancia en los tempos, con toneladas infinitas de originalidad en los arreglos. Me niego a resaltar ningún tema por encima de otro, me niego a no entender este Ascension como un todo, como una construcción granítica y ciclópea inquebrantable, poco más de 60 minutos de finura e inteligencia en forma del mejor Doom/Death Metal del Planeta.
¿Top 10 del año 2025? Sin ninguna duda. Enhorabuena. Bravísimo.


