ADVENTUS «DE MI CORAZÓN Y OTRAS MISERIAS» (2025) MALDITO RECORDS
No me apetece entrar en polémicas pasadas. No me apetece destapar la caja de los truenos. La casi fractura de DELALMA está ahí, es evidente, la salida en la sombra de Diego Valdez, el regreso de Ramón Lage a Avalanch y su definitivo aterrizaje en Adventus… Muchas cosas que contar, pocas cosas que aportar…
De mi corazón y otras miserias es el cuarto trabajo de Adventus en cinco años, cuatro álbumes y tres vocalistas, amplia actividad creativa y estrés musical que para nada se traducen en pérdida de calidad, todo lo contrario. Ramil y Adventus crecen juntos, Ramil y Adventus siguen generando un sello de identidad ultra personal, Ramil y Adventus continúan demostrando al mundo que se puede hacer ProgPower Metal oscuro, dramático, profundo, denso y original desde España.

Su Lo que trajo el viento del año 2024 fue una auténtica maravilla, sin duda uno de los mejores trabajos de un año repleto de calidad musical, un álbum atemporal rebosante de vivencias y originalidad por doquier, un LP que se ve refrendado, de la mejor manera posible, con este fantástico De mi corazón y otras miserias, otra prueba más del talento del músico gallego, que una vez más se vuelve a ocupar de todo el trabajo de composición, música y letra, de todo el trabajo de teclados, así como de todo el trabajo de grabación, producción y mezcla en sus Tercera Planta Estudios de Ares.
La gran novedad de este De mi corazón y otras miserias sin duda es la llegada de Ramón Lage a las voces. Tras su reaparición con DELALMA en 2023, Ramón se ha convertido en uno de los grandes reclamos del Heavy Metal en castellano, elevando al máximo exponente la expectación que genera cualquier trabajo al que el asturiano se acerca. Ramón encaja como anillo al dedo en el sonido Adventus. Su voz es perfecta para el universo musical creado por Manuel Ramil, por tanto todo el trabajo vocal del LP es sensacional, sonando con el empaque, la elegancia y el garbo natural a los que nos tiene acostumbrados, dibujando cada melodía con esmero e interpretando cada lírica con la mayor eficiencia.
Por otra parte, Dani Arcos sigue ocupándose de todas las guitarras, al mismo altísimo nivel que mostró en Lo que trajo el viento, con un control rítmico apabullante y con un gusto y una destreza solista impecable, lo mismo que Fernando Mainer en el bajo, pieza fundamental en los nuevos Adventus, absolutamente protagonista en la instrumentación, elevando la calidad artística de cada compás en el que aparece, sin olvidarnos de las baterías del madrileño Nacho Arriaga, trabajando en silencio junto a Ramil desde 2023.
Entrevista sobre el disco en Radio Xallas
Musicalmente hablando, De mi corazón y otras miserias continúa el camino iniciado con Lo que trajo el viento en 2024, apostando por un sonido íntimo y personal, erigido sobre una base de ProgMetal ciclópea, donde los silencios, los ritmos sincopados y las anacrusas son el pan nuestro de cada día, con unas guitarras feroces, con un tratamiento complejo del ritmo y de la armonía, y todo ello rematado con un trabajo musical impecable, con toda la instrumentación brillando con luz propia gracias a un tratamiento técnico en la producción sobresaliente. De mi corazón y otras miserias es un todo, un álbum compacto e inquebrantable, un trabajo conceptual donde Ramil relata su coqueteo con la muerte y los momentos más dramáticos de su experiencia con la enfermedad, donde todas las canciones juegan un papel protagonista, con nombres propios hiper inspirados como «En lo Peor», probablemente mi favorita, lo más Progresivo del LP, con una cadencia que imanta y agrieta a partes iguales, la propia «Muerte en Espiral», de lo más directo, de lo más afilado del plástico, conservando todas las señas de identidad de los nuevos Adventus, o la misma «Inspiración», más accesible, pero igual de rocosa, en este caso con el estribillo más amable de toda la obra.
De mi corazón y otras miserias es calidad absoluta, exigencia entendida desde la puntillosidad artística, pulcritud hecha música. ProgMetal granítico, penumbroso, enfangado, trágico y aparatoso. ¿En la cima de 2025? Sin duda.

