ARCH ENEMY «BLOOD DYNASTY» (2025) – CENTURY MEDIA
Último trabajo de los suecos Arch Enemy, editado en Marzo de este año 2025, cuarto LP de estudio ya con la canadiense Alissa White-Gluz, con la novedad, además, de ser el primer disco sin Jeff Loomis a las guitarras solistas desde su llegada en 2014 para afrontar aquella gira de War Eternal tras la salida de Nick Cordle.
Blood Dynasty continúa la senda evolutiva iniciada por la banda tras la edición del citado War Eternal, para mí el mejor trabajo de su carrera. La formación liderada por Michael Amott, aún sin perder ni un ápice de crudeza ni de agresividad, inició en aquel momento un viaje sin retorno en busca de un resultado artístico mucho más accesible y melódico, por supuesto manteniendo sus bases en el Death Metal Melódico, pero ahora dándose la mano con sonidos propios del Heavy Metal clásico y del Power Metal.
Pues bien, este Blood Dynasty sigue incidiendo en esa misma línea, de hecho estamos ante el disco con mayor presencia de voces limpias en toda su carrera. Su propuesta vuelve a ser límpida y cristalina en términos de producción, excelente una vez más a cargo del propio Amott, trabajando codo con codo, eso sí, con el maestro Jens Bogren, que firma el álbum como ingeniero de sonido, además de encargarse de toda la mezcla. Perfección absoluta en todo el tema sonoro.

La evolución de Arc Enemy
Por lo demás, evolución lógica a lo que fue un álbum como Deceivers de 2022, con la banda trabajando canciones estrechamente vinculadas con la parte más clásica del Heavy Metal, eso sí, con la agresividad habitual en la instrumentación y con la habitual presencia de guturales en sus líneas vocales, a pesar del mayor peso, como decía, de las voces limpias, y como ejemplo algunos temas como «Illuminate The Path», con todo el estribillo cantado en melódico, o el sorprendente cover de «Vivre Libre» de los galos Blasphème, cantada también en francés, pero todo ello sin perder la cara a su idiosincrasia artística, dejando para la posteridad otro puñado de canciones al mejor nivel y con toda la esencia del grupo, con nombres propios como la genial «The Pendulum», dinámica, pegajosa, con los habituales ingredientes melódicos en sus figuras principales, la inicial «Dream Stealer», marca de la casa, misteriosamente conectada con la parte final de la etapa Angela Gossow, de hecho me traslada a un álbum como Khaos Legions, «Paper Tiger», inspiradísima en la tradición clásica del movimiento, con un desarrollo rítmico que parece salido del mejor momento de la NWOBHM, con una línea solista, además, hiper efectiva, o la misma «A Million Suns», otra barbaridad repleta de grandes pasajes tarareables, guitarras dobladas y muchísima exigencia melódica.
Muy buen disco nuevamente. Amott siempre es una apuesta segura, siempre innovando, pero a la vez siempre fiel a sus pilares artísticos.
PD: Es inevitable echar de menos a un monstruo como Jeff Loomis, pero todo el trabajo, en este caso, de su sustituto, el estadounidense Joey Concepcion, es sencillamente impecable. Joey, a sus 35 años, llega a la cima de la escena.

