SPHINX – «VIDA VIRTUAL» – NOCHE MALDITA RECORDS (2025)
Esperadísimo, por mi parte, nuevo trabajo de los gaditanos Sphinx, sexto álbum de su discografía, recién salido del horno, editado 12 años después del que fuera su último LP hasta la fecha, aquel lejanísimo Chronos del año 2013.
La banda liderada por el gran Manuel Rodríguez regresa a la escena con bastantes novedades en su line up, con la llegada de Juanlu Ripalda al bajo y de Pablo Casas a la batería, aunque todas sus pistas fueron grabadas, dicho sea de paso, por Nykly Pérez, en sustitución de dos pesos pesados en la formación histórica del grupo como fueran Pepe Pineda y Carlos Delgado.
En cuanto a las guitarras, todo el protagonismo para el maestro Justi Bala, impecable, como siempre, con un gusto desbordante en todos sus arreglos y en todas sus líneas solistas, en este caso acompañado por Álex Sánchez, que ya había trabajado con Manuel en Gizëh mientras Sphinx estuvo en letargo.

Heavy metal clásico con influencias
Por lo demás, sin sorpresas en cuanto a estilo y postulados musicales, incidiendo en su receta tradicional, facturando nuevamente un álbum ubicado de pleno en la parte más clásica del Heavy Metal, con muchas influencias del Power Metal centroeuropeo, pero, por supuesto, reflejándose de lleno en el espejo de la NWOBHM más afilada, con la dupla Iron Maiden/Judas Priest como referencia ineludible, sobre todo a la hora de colorear y dibujar todas sus líneas de guitarra, tremendamente melódicas y armonizadas con gusto y buen hacer.
El peso compositivo vuelve a recaer en Manuel Rodríguez, encargado de firmar la mayoría de los temas, con la calidad habitual, superándose, si cabe, en algunas estructuras y desarrollos artísticos.
Destacaría en este sentido algunas canciones como la inicial, «Nada Es Imposible», con un estribillo que noquea, directo, afilado y que se queda a la primera escucha, un tema marca de la casa, el himno «¿A Qué Esperas?», un estribillo en sí mismo, con una línea melódica vocal imantada de inicio a fin, pura mantequilla, la fantástica «La Línea Que No Has de Cruzar», otra vez impecable, de las más impactantes a primera escucha, con una dinámica melódica que es puro magnetismo, con una métrica que fluye como un torrente de agua cristalina, repleta de magia y toneladas de talento, o el epílogo final con «Insumergible», el tema largo de cierre habitual en los LPs de los gaditanos, en este caso dedicado al Titanic y tremendamente influenciado por las típicas canciones extensas de La Doncella, con nombres propios como «Blood Brothers», «Hell On Earth» o la misma «Rime Of The Ancient Mariner».
Por otra parte, me gustaría destacar un corte como «Pánico», en este caso escrito por Justi Bala, de lo mejor de la obra, de nuevo muy melódico, brillante y cristalino en su estribillo, y en este caso con un puente tremendamente trabajado, con un arpegio de guitarra que le entrega un aire irregular que le hace sumar muchos enteros.

«Vida virtual» un álbum que crece con cada escucha
Poco más, uno de los mejores trabajos de su carrera, al mejor nivel desde la producción, con un Manuel Rodríguez soberano en la dirección musical, ejemplar, una vez más, en las voces, menudo talento tiene este señor, aún recuerdo como me voló la cabeza, en aquel lejanísimo año 2001, cuando presentaron su debut homónimo en aquel inmortal RockStar de Mariano Muniesa, y elegantísimo y tremendamente pulcro en los teclados, omnipresentes en todo el plástico, finísimos.
Vida Virtual es un álbum que crece y crece a cada escucha, un disco trabajado con esmero e hilado milimétricamente con toda la ilusión y todo el talento que siempre les ha caracterizado, como decía, en mi opinión, probablemente el trabajo más inspirado de toda su trayectoria.
PD: Todo el trabajo de Justi a las guitarras es para enmarcar, detallista, con una digitación perfecta y una con pulsación y un tono de otro Planeta, hiper técnico en todas sus ejecuciones, sonando con la misma exigencia tanto en un fraseo pentatónico como interpretando sweep picking o púa contra púa a tres notas por cuerda a toda velocidad… Enhorabuena.
