THERION – LEVIATHAN III (Napalm Records) – 2024
Cierre de la trilogía «Leviathan» con probablemente el mejor capítulo de los tres que conforman la obra, ahí es nada, el disco más estrechamente conectado con la tradición clásica de Therion, un álbum en el que además reaparecía con la banda el gran Snowy Shaw a la batería.
Como dato curioso, esta tercera entrega de la saga no ha visto la luz bajo el auspicio de Nuclear Blast, ya que Christoffer terminó contrato con la todopoderosa discográfica alemana, firmando con la austriaca Napalm Records, quien se encargó de editar el álbum.
Therion nos entrega los temas más brillantes de su trilogía
No sé si es casualidad o no, recordemos que todos los temas de la obra completa fueron escritos en las mismas sesiones de composición, pero este Leviathan III nos entrega los temas más brillantes de los tres capítulos, con canciones tremendamente magnéticas, rememorando los mejores momentos de la carrera del grupo, todo ello, además, alcanzando el mejor trabajo también en términos de producción e instrumentación, con el propio Christoffer dando un paso a un lado, cediendo la dirección técnica al bueno de Erik Mårtensson, que, como decía, ha firmado un trabajo impecable.
Leviathan III recupera toda la esencia clásica de la formación sueca, siguiendo la estela temática de toda la trilogía, con un concepto lírico tremendamente épico y epopéyico, cómo no, respaldado con un trabajo artístico encomiable, finísimo en la producción y en las orquestaciones, pero igual de exigente en todas las bases rítmicas, con su mejor trabajo de guitarras en años, lo mismo que todo el tratamiento de la batería, ejemplar, donde sin duda ha tenido mucho que ver el regreso del bueno de Snowy.

Las canciones de Leviathan III
53 minutos de pura épica, grabando parte de las mejores que canciones que han editado en los últimos 15 años, con nombres propios como la enorme «Ruler Of Tamag», para quitar el aliento, esencia clásica a toneladas, un tema que bien podría haber formado parte de discos insignes como Lemuria o Vovin, la inmensa «Ayahuasca», 8 minutos de épica y grandilocuencia, con un tratamiento elegantísimo de las corales y de todos los arreglos sinfónicos, con un trabajo sobresaliente de la dupla Rosalía Sairem/Taida Nazraic, «Duende», de lo mejor que han escrito nunca, brindando homenaje al flamenco español, otra vez con Rosalía asentada en el trono de la hiper exigencia, acompañada de un sobrenatural Thomas Vikström, pareja sentimental de la ilicitana, o la excelente «Twilight Of The Gods», que además funciona como broche de oro, otra vez imponente, otra vez en modo apisonadora, de nuevo con Vikström imponente, ahora acompañado por, oh sopresa, otro regreso esperado, el gran Mats Levén.
Poco más, disco incontestable de la mano de una de las bandas más injustamente tratadas por la escena en los últimos años. ¿Demandabais grandilocuencia y épica? Pues aquí la tenéis a toneladas.

