Nuevo trabajo de los alemanes Rage, sin duda una de las bandas más importanes del Heavy Metal europeo, santo y seña del movimiento en el viejo continente, referencia para fans y artistas de todo el Planeta.
Peavy y los suyos regresan a la actualidad, repitiendo formación en relación a su anterior trabajo, aquel buen Resurrection Day de 2021, de nuevo con Vassilios «Lucky» Maniatopoulos a la batería, en su quinto LP con la banda, y con el joven Jean Bormann a las guitarras, en su segunda aparición con el grupo.

Rage, un sonido compacto
El trío alemán vuelve a sonar tremendamente compacto. Peavy es todo un maestro en rearmar formaciones.
Las continuas idas y venidas de músicos, por muy dramáticas que parezcan en un principio, no acaban afectando a la calidad del nuevo material y eso, sin duda, se lo debemos al bueno de Wagner, siempre trabajando por y para sus fans, siempre entregado a su único objetivo: que Rage sigan siendo la banda imbatible de siempre.
Afterlifelines: un homenaje al Power Metal de los 90
Afterlifelines es un disco especial, un álbum especialmente reivindicativo, no en vano estamos hablando de un disco doble, el primero de su carrera, nada más y nada menos que 21 temas con una calidad estándar especialmente elevada.
Hace tiempo que Wagner parece empeñado en recuperar su sonido más clásico, ese sonido a medio camino entre el Power Metal europeo y el Speed Metal alemán, lejos ya de los guiños progresivos vividos en la era Smolksi.
Pues bien, este Afterlifelines ahonda en ese camino, es más, Afterlifelines es un disco especialmente conectado con etapa 1993-1998, muy vinculado con discos como fueran The Missing Link, Black in Mind y, sobre todo, End of All Days.
Estamos ante un álbum repleto de energía, con la batería de Lucky funcionando a pleno pulmón, con el doble bombo actuando como elemento principal, con las guitarras de Bormann especialmente incendiarias, muy afiladas en las rítmicas y, sobre todo, muy finas en las solistas, un álbum, como vengo de relatar, directamente conectado con su etapa Power Metal, cuando el estilo arrasaba allá por donde pasaba en aquella segunda mitad de los 90′, interconectado misteriosamente, como acabo de comentar, con aquel gran End of All Days de 1996.

«Under a Black Crown» y otros temas esenciales de «Afterlifelines»
Peavy vuelve a mostrar un nivel compositivo excelente, grabando sin duda parte de los mejores temas de la banda en los últimos 10 años, con nombres propios como «Under a Black Crown», incendiario, marca de la casa, como salido de aquella etapa 1993-1998, «Mortal», una maravilla, con un riff principal pegajoso y unas dinámicas sensacionales, «Towic Wave», otro de los singles, un tema que podría haber formado parte, tranquilamente, de un disco como Black in Mind, puro Power Metal europeo, equilibrado en sus bases, impecable en sus ejecuciones y sobresaliente en sus líneas y cadencias melódicas, «Life Among The Ruins», rocoso, granítico, otra vez tremendamente afilado, con sello de patente, o la propia «Root Of Our Evil», más Power si cabe, apuntando de lleno al centro del estilo, como si no hubiesen pasado los años.
Muy buen disco, otra vez más, con más mérito si cabe, dada la duración del mismo y el número total de canciones presentadas. Wagner vuelve a demostrar que es dogma de fe dentro de esto del Heavy Metal, un auténtico elegido del cielo que lleva casi 40 años alimentando la magia del estilo, un tipo sin igual rebosante de talento, buen gusto y, sobre todo, de esfuerzo y sacrificio.
Enhorabuena. Gracias por todo, Peavy.

