El estilista y peluquero Carlos Bardullas vive uno de los momentos más intensos de su trayectoria profesional. Con más de tres décadas de oficio y una agenda cerrada para todo 2026, ha decidido dar un paso firme: centrarse por completo en Ambidextra, el sistema de corte que él mismo desarrolló durante años de estudio, práctica y experimentación. “Decidí dar un giro porque cada vez estoy más dedicado exclusivamente al tema del corte”, explicó en Radio Xallas, donde repasó su evolución profesional y la filosofía que sostiene su método.
Ambidextra, una técnica propia nacida de la investigación
Bardullas defiende que su sistema no es un truco rápido ni un reclamo comercial, sino el resultado de años de estudio y de una formación continua en centros de referencia en España e Reino Unido. “Cuantos más conocimientos tienes, más preguntas te haces”, recuerda.
Aquella inquietud, unida a largas horas de práctica y a su empeño por “no caer nunca en la rutina”, terminó en una técnica con patrón propio, basada en parámetros, geometría y el uso coordinado de ambas manos.
La clave, explica, está en tratar el pelo como una tela. “Cuando hago un corte es como si hiciera un traje a medida”, afirma. Mediante un patronaje preciso, el corte modifica de forma natural el comportamiento del cabello: “Personas que tienen el pelo liso acaban convirtiéndose en un pelo ondulado; personas que no tienen volumen logran un volumen natural”.
Un éxito sustentado no en milagros, sino en método
Aunque su técnica se ha popularizado por sus resultados, el estilista nacido en Ponte do Porto siempre avisa a quienes llegan buscando una solución inmediata: “Carlos no hace milagros; tenéis que poner algo de vosotros”.
Con esta advertencia —que él mismo repite a sus clientas— deja claro que el sistema funciona, pero exige constancia, buenos hábitos, productos adecuados y cuidado diario. Para él, el corte no es mágico: es la base sobre la que se construye un cabello sano y manejable.
Carlos Bardullas insiste en que muchos problemas del cabello se agravan por rutinas incorrectas: lavados con agua demasiado caliente, productos inadecuados o abuso de herramientas térmicas. Recomienda lavar con agua templada o fría porque “la agua caliente expande y la fría contrae, y así el color dura mucho más”. También señala la importancia de hidratar el pelo y evitar químicos agresivos.

La conversación, pieza clave del proceso
Cada cita comienza con un análisis exhaustivo del cliente: “Pregunto siempre qué quiere y, sobre todo, qué es lo que no quiere”.
El proceso completo dura entre hora y media y dos horas, porque requiere valorar el tipo de pelo, las características craneales, el estilo de vida y el tiempo que la persona puede dedicar al mantenimiento. Para Bardullas, el cabello “es el vestido de nuestra cabeza” y debe adaptarse a cada persona.
La pasión por los desafíos técnicos. Lejos de evitar casos complejos, los disfruta: “Lo que más me gusta es trabajar con un pelo complicado”.
La música forma parte esencial de su método de trabajo: “Sin música no puedo vivir; incluso para pasar la aspiradora necesito música”.
Siempre aprendiendo, incluso con décadas de experiencia
A sus más de 37 años de trayectoria, afirma que continúa en constante evolución: “Lo único que sé es que aún me queda mucho por perfeccionar y aprender”. Su método, fruto de formación, investigación y autoexigencia, lo ha situado entre los estilistas más reconocidos, con clientas que viajan desde toda España para sentarse en su silla.


