“No me llames traidor” es el nuevo libro de Fernando Rueda, un referente para todas las personas aficionadas a los libros sobre espías, que, con el paso de los años, es capaz de seguir ofreciendo obras de gran calidad con una “pócima mágica” que mezcla una tensión narrativa estupenda, recursos literarios y periodísticos que maneja con maestría e historias reales que, en muchos casos, ha desenterrado de las oscuras cuevas donde los servicios secretos esconden sus confidencias y tesoros informativos.
Estamos ante una obra que es un chute excelso para los seguidores de la citada temática y, al mismo tiempo, una fantástica novela para el público en general. El druida Rueda sabe elegir historias y las sabe contar.

El protagonista es Beto Romero, un agente de campo que destaca en varias misiones complicadas, pero acaba siendo detenido y acusado de vender información reservada a Rusia. Se le acusa de traidor y acaba entre rejas. Una historia basada en hechos reales, con un trébol de versiones: la de Romero, la del CNI y la del periodista de investigación.
Un libro que te atrapa desde la primera página y que no quiere que lo cierres hasta acabar su lectura. Un excelente viaje de mentiras y verdades, de desconfianzas y fidelidades. De espías espiados, siervos del poder, periodistas incómodos y un idealista y negociador llamado Marcos Quiroga.
“No me llames traidor” (Harper Collins) es un libro que palpita entre tus manos. Un volumen que ya está en la estantería de mis favoritos.

