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lunes, junio 10, 2024

De Zara al cielo. El esperado relevo (pausado) de la familia Ortega


Casi veinte años después de la publicación de «De cero a Zara», un nuevo libro de Jesús Salgado analiza los entresijos del Grupo Inditex y su futuro tras el esperado anuncio del relevo generacional.

«De Zara al cielo. Marta Ortega y el futuro de Inditex» (2023) está publicado por La Esfera de los Libros.

Una transferencia de poder orgánico previsible, trabajado en el tiempo y también pausado, «amodo e con xenio», marca del patrón, el empresario español más influyente del siglo anterior y por ahora del presente.

En la cartela leemos algunas de las interrogantes del autor: ¿Cómo y porqué ha colocado Amancio Ortega a su hija como reina del nuevo escaparate de Inditex? ¿Quiénes son y cuánto recibirán los herederos de su fortuna? ¿Cómo ha diseñado el reparto de la misma para evitar conflictos familiares? ¿Superará Inditex el trago que supone la transmisión de la propiedad a los herederos?

«Tras construir Zara desde cero y abrazar un éxito empresarial sin precedentes en España, Amancio Ortega se enfrenta en la actualidad al mayor reto de su vida: legar su patrimonio a los herederos en paz, sin que la empresa se resienta, y guiar a Marta en su travesía presidencial». Esta es la base que sirve al narrador para llevarnos a un análisis de la intrahistoria del imperio textil coruñés, un emporio global levantado desde la humildad y el trabajo en la periferia de la Europa económica y política pero en el centro del mapa marítimo y geográfico.

Jesús Salgado se adentra en el gobierno corporativo del grupo y sus filiales, las sociedades de la mayor empresa familiar del país, con el pretexto de la noticia de la sucesión prevista en el seno de una empresa familiar del padre a la hija que estuvo toda la vida formándose para tal premisa. Un paso escalonado, primero colocando a Pablo Isla como primer sucesor de Ortega; y en este segundo acto ya con la empresa asentada tras una serie de vaivenes y cambios cediendo el testigo a su hija Marta.

Jesús Salgado

El libro es ameno, colocando diversos sucesos de la vida personal de los Ortega, de la ascendencia de la masa obrera y ascenso desde una tienda de barrio (La Maja) y un pequeño taller familiar al éxito internacional, pero introduce datos y fechas de indudable valor para el estudio económico, ejemplos de reestructuraciones empresariales y patrimoniales. Para el relevo desde el conocimiento y el cariño a una marca que el patriarca quiere dejar en herencia con espíritu de trascendencia y apego a las raíces. Unas raíces firmemente asentadas en A Coruña, en Galicia, y que hacen a Amancio Ortega el más importante empresario gallego de su tiempo y un personaje imprescindible en nuestra historia reciente

De la mediocridad, la envidia y sobre todo la ignorancia pueden salir críticas hacia el milagro del textil gallego reflejado en el emporio Zara, pero el tesón, trabajo, dedicación absoluta a su obra por parte del creador, su valor dentro de la economía gallega y nacional, los miles de empleos generados en la región dejan con las partes pudendas al aire a los críticos.

Por otra parte, el nivel de los agoreros en contraste al de los defensores de Amancio Ortega es un reflejo de la calidad, solvencia y credibilidad de ambos grupos. Cuando veo las caras (y nombres) de los críticos a su obra y persona no dejo de tener vergüenza ajena.

Marta Ortega

Mi vecino Ramón Castro recordaba cuando iba a La Maja a proveerse de mercancía para su tienda de ropa y por ello conocía y trataba a Amancio desde sus inicios, mucho antes de Zara. Amancio era un viajante que recorría nuestros pueblos y venía a Ponte do Porto, importante centro de venta y ferias en el siglo pasado. Un día en los años ochenta Ramón Castro me acompañó para comprar unas chaquetas en el almacén que la primitiva Zara tenía en la calle Torreiro, y allí estaba Amancio.

Lo recordé a lo largo de los noventa cuando se hizo un nombre (sin rostro) imprescindible en el mundo de la moda.

El padre de Amancio había sido ferroviario de Renfe en los años cuarenta como mi abuelo materno, dos hijos del hierro que coincidieron en tiempo y lugar, en aquellas vías de León y Asturias destruidas por la guerra y la falta de medios.

Mi abuelo conocía bien el puerto de Pajares, Villamanín y Busdongo de Arbás, donde nació Amancio Ortega Gaona en 1936.

Desde 1944 los Ortega se asentaron en A Coruña y Amancio, el más pequeño, enseguida se puso a trabajar de chico de los recados en la camisería Gala. Uno de los prohombres coruñeses a los que llevaba pedidos era otro de los grandes empresarios de su tiempo, Pedro Barrié de la Maza.

Con sus hermanos abre La Maja y empieza a confeccionar sus propios modelos. En 1963 el empresario inicia su andadura fabricando ropa de taller. Tres décadas después, con el apoyo bancario (BBVA, JP Morgan) y una serie de directivos con amplia autonomía, da el gran salto internacional. Empieza el nuevo siglo saliendo a bolsa y dejándose ver. En abril de 2022 entrona a su hija como nueva presidenta.

El autor no dedica muchas páginas específicas a Marta Ortega, su desembarco se estudia en la parte final del capítulo 7, diez hojas. Habla de una larga travesía hacia la presidencia, de los parecidos y diferencias con su padre. Marta no es la heredera universal, «es la sucesora de su padre porque lleva en la sangre su pasión por el negocio de la moda y la parte creativa».

El autor entiende como natural el relevo dentro de la casa, acorde con una filosofía de concentrar el poder ejecutivo de la empresa en pocas manos, asesores influyentes que ahora acompañan a la heredera: «Ortega nunca dimite de su capacidad de influir sobre todo en determinados ámbitos de la compañía…¿Qué hacía Ortega?, ¿Qué ha hecho Ortega todos estos años?…ha confiado en la persona a la que le había entregado las riendas de la empresa»; pero Ortega sigue ahí, y suya es la voz final: «ha seguido influyendo, orientando y aconsejando en determinadas áreas en las que él se siente más fuerte y más capaz para tomar decisiones adecuadas». Amancio es el creador, el dueño y el que toma las decisiones. Cuando él falte, quedará Marta, que ya tiene su propia agenda y empieza a asumir la delegación paterna.

Ortega trabajó para definir el papel que iba a desempeñar su propia familia en el futuro, aunque desconocemos su «partilla», que seguro ya está redactada. Marta «inevitablemente tenía que acabar haciéndose cargo de la compañía» indica el autor, que añade «ese pensar en cómo hago para que no solo mi empresa esté preparada para el futuro, sino también para que mi relación, la de la familia con la empresa, esté preparada para el futuro».

«Inditex es mucho más que moda: es una máquina de generación de riqueza laboral y económica, así como un modelo empresarial que vale tanto para defensores como detractores» leemos en la obra.

Y lo aclaran los datos económicos y laborales. La empresa de Sabón en 2021 tenía 6.477 tiendas en 9 mercados, presencia online en 202 mercados vendiendo más de 100 millones de prendas al año.

El beneficio neto alcanzado ese año fue de 3.243 millones, frente a los 3.679 de 2019. La plantilla en 2021 alcanzaba los 165.042 empleados, acercándose al récord de 2019 de 176.611 trabajadores, con la incorporación en 2020 de más de 20.000. En España trabajan 46.075 personas. Pero si sumamos a proveedores, empresas que trabajan construyendo, habilitando, dando servicios al holding la repercusión sólo en Galicia es brutal, y lo sabemos en todos los concellos de la provincia por nuestros amigos y familiares que trabajan en o para Zara .

El golpe mundial del covid se ha ido paliando y ya se acercan hoy a los números pre pandemia. También han sabido resolver las crisis de la última década y reconducir su política, entrando en otros sectores. El capital social asciende a 93.499.560.000 euros. El setenta por ciento de las acciones del grupo están en manos de la familia.

España representa el 15,7% del mercado, Europa sin España el 46, Asia y el resto del mundo el 22,5 y América el 15,8. El grupo diseña todos los productos que pone a la venta. El 54 por ciento de las fábricas están en las proximidades de Arteixo y un clúster de proveedores la surten en todo el mundo.

El producto vendido procede en un 80 por ciento de Europa. El relevo generacional ha sido bien asumido por el mercado, por la bolsa, además tuvo sus tiempos, fue una noticia en progreso. La visión desde perspectivas alejadas a la nuestra dan una idea del prestigio de la marca en los centros neurálgicos de la moda y de la normalidad del suceso en el mundo económico.

Le Figaro se hacía eco del cambio en la empresa: «Marta Ortega a repris l’empire du vêtement espagnol en tant que présidente non exécutive, le 1er avril 2022. Avant de reprendre les rennes du navire, cette Galicienne pur jus, âgée de 39 ans, était déjà bien connue des employés de la firme». «Son père, Amancio Ortega, en était le fondateur et le patron jusqu’à ce qu’il lui cède sa place. Sa passion pour la mode minimaliste, émaillée de nuances colorées, a aussi fait d’elle une des meilleures ambassadrice du groupe».
«Pendant des années, tout indiquait que la plus jeune des trois enfants de Amancio Ortega (Sandra, Marcos et Marta) était celle qui avait été choisie pour hériter de l’empire galicien, évalué à environ 87 milliards d’euros…la nomination de Marta a sonné comme l’aboutissement d’une longue passation de pouvoir familiale qui a débuté en 2011, quand son père, Amancio, a quitté la présidence».

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