Tras los episodios de robos en varios establecimientos de Ponte do Porto de la semana pasada, este mes se inició con otras visitas de los amigos de lo ajeno a una frutería y dos farmacias de Vimianzo. La Guardia Civil este miércoles interrogó a dos hombres residentes en Ponte do Porto investigados por estos hechos.
El martes uno de los sospechosos intentó atracar una farmacia de la localidad de Lexas-Carantoña en el término municipal de Vimianzo, en el linde con Ponte do Porto. La farmacéutica estaba atendiendo a un cliente cuando vio por el ventanal a un individuo que se estaba colocando un pasamontañas con intención de entrar en el negocio. A la dependienta le dio tiempo a activar la alarma y bajar la persiana; desde dentro comunicó al atracador que estaba siendo grabado y avisó a la Guardia Civil, por lo que el atacante desistió de su empeño huyendo en un auto. Un día antes, al parecer, el mismo individuo había protagonizado dos intentos de robo en la capital municipal.
En primer lugar, a cara descubierta y armado con una navaja, entró en una frutería de Vimianzo amenazando a la dependienta, pidiéndole el dinero de la registradora. Una clienta que estaba en el mostrador, alarmada, dejó su bolsa y salió corriendo de la escena. Quien no se amilanó fue la dependienta, que tomó mano de un gran cuchillo de cortar melones y se encaró con el delincuente a la voz de «eu teño un mais grande e hai cámaras gravando».
Tras un cruce de fieras miradas, arma en mano, como espadachines del Siglo de Oro, el atracador reculó y abandonó el local; pero no cejó en su intento de llenar su bolsa de bandolero y entró a robar en una farmacia de la misma capital municipal.
Según algunas fuentes, en la botica sí se hizo con un botín de unos 500 euros. Los dos vecinos investigados al parecer estarían también implicados en los intentos de robos nocturnos a una cafetería y una panadería en Ponte do Porto la semana pasada. Se produjeron daños en ambos negocios y en la cafetería sustrajeron botellas y dinero en metálico.
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