El grupo municipal socialista de Muxía ha lamentado que la prioridad del actual gobierno «da moción de censura» sea la compra de un vehículo eléctrico de alta gama, financiado con una subvención del Fondo de Compensación Ambiental por 57.000 euros.
Según los socialistas, la adquisición ha generado un amplio debate en la sociedad muxiana, que considera que supone un malgasto de los recursos económicos municipales. Critican que se destinen fondos de una de las pocas subvenciones con amplias posibilidades de objetivos a “algo pouco ético, estético e funcional” como un coche de alta gama sin funciones específicas.
El portavoz socialista, Iago Toba, recordó que durante su gobierno esta línea de subvenciones se utilizó para adquisiciones de utilidad para la ciudadanía, como un camión de recogida de voluminosos del punto limpio y plásticos agrícolas (61.710 euros), una pala retroexcavadora (64.735 euros), la renovación de la iluminación de edificios municipales (55.000 euros) y obras en espacios emblemáticos, como el acceso a las Caldeiras do Castro (52.369 euros) o la renovación del entorno de la histórica fuente de la Virxe do Espiño en Trasufre (61.881 euros).
Prioridades de equipos de gobierno
Toba señaló que «aquí vense as diferencias entre equ¡pos de goberno e as súas prioridades» y que según el exalcalde unos piensan en los vecinos y en mejorar el rural, y otros en comprar vehículos eléctricos de alta gama, cuando no existe un punto público de recarga y hay núcleos donde son frecuentes las averías en el alumbrado público o en telecomunicaciones básicas como internet o telefonía.
El grupo socialista propone que, cuando el gobierno no tenga decidido el destino de los fondos de las subvenciones, se lo comunique al grupo socialista, que se compromete a ofrecer una relación de adquisiciones y acciones para optimizar el gasto.
Los socialistas reclaman al gobierno municipal que deje de lado los conflictos internos, mejore la coordinación y centre los recursos en necesidades de los vecinos, priorizando acciones con “sentido práctico” y evitando la percepción de falta de recursos en servicios como campamentos de conciliación.

