Muxía celebró el domingo 31 de agosto la recuperación de la anda original de la Virxe da Barca, restaurada tras casi un siglo de historia. El acto tuvo lugar en el santuario local, donde la pieza volvió a portar la imagen de la Virgen, reafirmando su relevancia como símbolo de fe en la Costa da Morte.

La ceremonia fue presidida por monseñor Francisco José Prieto Fernández, arzobispo de Santiago de Compostela, quien destacó ante los asistentes la importancia de la esperanza, “el verdadero ancla de la vida cristiana”, e invitó a “navegar juntos en la misma barca”, con María como guía y Cristo en el centro.

El evento contó con la presencia de autoridades municipales encabezadas por el alcalde Javier Sar, colectivos sociales y numerosos feligreses. El párroco Daniel Turnes subrayó el valor histórico y espiritual de la anda, aludiendo a “aquellas personas que nos legaron la fe y durante años llevaron la imagen de Nuestra Señora de la Barca”. La ceremonia se desarrolló en un ambiente marcado por la convivencia y la fraternidad, valores destacados en la homilía como ejes de la vida cristiana y del vínculo comunitario.
Prieto Fernández articuló parte de su mensaje en torno a la metáfora del mar, muy presente en la cultura local, y recordó que “debemos aprender a navegar con esperanza, tanto cuando el mar está en calma como cuando está bravo”. Citando el pasaje de las bodas de Caná, reiteró la exhortación de María: “Haced lo que Él os diga”. También subrayó la necesidad de vivir la fe “sin jerarquías ni distancias”, insistiendo en que “en el corazón de Madre, todos somos hijos”.

Tras la bendición, una procesión extraordinaria llevó la imagen hasta la Pedra de Abalar, con la participación simbólica de las palilleiras locales, uniendo tradición religiosa y cultural. La celebración de la restauración de la anda representa, para Muxía, la reafirmación de una herencia que atraviesa generaciones, y la continuidad de una fe que reúne cada año a miles de peregrinos en torno a la Virgen da Barca.


