8.7 C
Santa Comba
miércoles, febrero 21, 2024

El sector hotelero de Fisterra denuncia la “mala imagen” que los alojamientos ilegales dan del sector en la Costa da Morte

//Manuel Sambade//

Jesús Picallo, presidente de la Asociación do Camiño a Fisterra e Muxía (Solpor) denuncia que, con tales prácticas se perjudica a todo un sector “que sí está legal, paga sus licencias y ofrece unas garantías de calidad de la que todos se benefician: el usuario y la hostelería de la Costa da Morte”. 

Miembros del colectivo, que prefieren mantener el anonimato, porque, como señala uno “al final todos somos vecinos e non queremos problemas”, aseguran que el problema no sólo afecta al perjuicio económico causado por esta competencia desleal, sino que, además, “genera en el turista una mala imagen de la Costa da Morte”.

Fisterra, como una de las puntas de lanza del sector en la Costa da Morte y, junto con Muxía, referente inexcusable del peregrinaje Xacobeo, es una de las que más adolece de esta lacra “porque es muy difícil el poder reunir pruebas incriminatorias de dichas prácticas”, indican desde un sector que, año tras año, en especial en las épocas de verano, ve como un reguero de instalaciones alegales, paralegales e ilegales se llevan una parte considerable de las ganancias sin tributar acorde a su desempeño turístico.

Y generando una corriente de economía sumergida que perjudica a todo el sector y daña la imagen de marca, elemento fundamental que entidades como Solpor, presidida por Jesús Picallo, responsable del hotel O Semáforo de Fisterra, lleva años luchando por asentar y promocionar. “Los profesionales del ramo cotizamos autónomos, sanidad, nuestras licencias y demás, mientras que estas gentes dan una mala imagen no sólo de nuestro turismo sino de la hostelería del resto de España”, señala Picallo, quien considera que el pirateo en la hostelería perjudica a todos si no se sigue una buena praxis. “Si alquilas un piso en tu comunidad ni tiene extintor ni se le comunican los datos del inquilino a la Guardia Civil…Si hay un incendio o una desgracia, a ver qué pasa”, denuncia el reputado empresario. 

Problema reiterado en el tiempo

El problema es recurrente y, de hecho, casi cada año los empresarios de Fisterra acaban recurriendo  al Concello para que intente poner coto a esta auténtica epidemia de alojamientos ilegales que, especialmente es estos tiempos de crisis, se ha multiplicado exponencialmente. Los hechos ya vienen de lejos pero, con los años, las dos o tres personas que alquilaban viviendas de modo ilegal se han incrementado en la actualidad a un número superior a la veintena.

El objeto de codicia de los que operan de manera paralela a los establecimientos legales es el peregrino, que se acerca a lo largo del año a Finisterre. Tal grado de competencia existe, que los viajeros ya son abordados en la misma escalera del autobús por el interesado de turno llegando a producirse reyertas verbales y físicas, según declaran los hosteleros, por dirimir “para quién es el peregrino”, señalan.

Visible pero difícil de atajar

“Lo ven todos los vecinos de Finisterre, no sólo nosotros”, comenta uno de las hoteleros afectados que denuncia haber recibido denuncias de alguno de los “piratas”. “Yo tenía cuatro empleados. Ahora sólo queda uno”, se lamenta.

Los culpables de esta situación consideran que son “la pasividad de Hacienda, Turismo y demás administraciones implicadas”, que no se preocupan por lo ocurrido pero sí les exigen el pago de “un seguro de responsabilidad civil superior al normal y que excede los 1.500 euros”, destacan los afectados.

Cercanía y vecindad de los infractores, doble complicación

El problema tiene múltiples ramificaciones, todas ellas complejas, dada la cercanía y vecindad entre afectados e infractores de la norma. Si bien la realidad es una: más de medio centenar de puestos de trabajo se han perdido como consecuencia directa de tales prácticas ilegales.

Además, según explican los hosteleros de Fisterra, los clientes de estos alojamientos no están sometidos a ningún control, lo que además de generar inseguridad los excluye de las estadísticas, y tampoco están controlados sus precios, lo que hace que jueguen “al mercado del chalaneo” contribuyendo así a una mala imagen del sector. 

Subempleo en un sector clave para la Costa da Morte  

Denuncian los hosteleros de la villa del Cristo en denunciar que en estos alojamientos ilegales no existe un control de calidad. Además, el problema también afecta no sólo a los hosteleros y usuarios de estos “pisos patera”, sino que, como se preguntan los profesionales “habrá que ver también en qué condiciones laborales estarán los trabajadores de los establecimientos”.

Pódeche interesar

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí
Captcha verification failed!
La puntuación de usuario de captcha falló. ¡por favor contáctenos!

Síguenos

7,820FansMe gusta
1,661SeguidoresSeguir
1,826SeguidoresSeguir
1,210SuscriptoresSuscribirte

Últimos artigos