El escritor y periodista especializado en espionaje y servicios secretos, Fernando Rueda ha analizado en una entrevista en Radio Xallas la situación del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) tras las críticas del Gobierno por la gestión de la invasión o entrada masiva de miles de personas en Ceuta, además de abordar las tensiones internas entre el Ejecutivo y el servicio de espionaje español.
Un comentario «Vergonzante» de Pedro Sánchez
Rueda ha rechazado las críticas del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, sobre la falta de preparación tecnológica del CNI. El autor ha calificado ese tipo de declaraciones como «un comentario vergonzante en dos sentidos», al considerar que «no puedes hablar tan mal de tu Servicios Secretos» y que, en todo caso, «si tú consideras que tecnológicamente no están preparados para cumplir las amenazas, lo que tienes que hacer es darle dinero para eso».
Según ha explicado, «el CNI, en lo tecnológico, no es como lo ha retratado el presidente Pedro Sánchez», recordando la capacidad tecnológica demostrada por el servicio en operaciones pasadas contra ETA. También ha destacado que estas afirmaciones no sientan bien a los agentes españoles.
El especialista ha vinculado la situación actual con el cese, hace más de dos años, de la entonces directora del CNI, Paz Esteban, tras el escándalo del espionaje con el software Pegasus a dirigentes independentistas catalanes.
Según Rueda, aquel cese respondió a una exigencia política de los independentistas, aunque el propio espionaje se realizó, a su juicio, con autorización judicial por una amenaza a la seguridad del Estado.

Cómo se comunica el CNI con los responsables políticos
Sobre la crisis actual, Rueda ha señalado que existen fricciones entre el Gobierno, la ministra de Defensa, Margarita Robles, y el propio CNI, y ha apuntado que la ministra se habría negado a aceptar que el servicio de inteligencia fuera señalado como responsable de lo ocurrido, a diferencia de lo sucedido en el caso de Paz Esteban.
El periodista ha explicado también el funcionamiento interno del CNI a la hora de comunicar informaciones urgentes a los responsables políticos, señalando que, aunque la vía habitual es dejar constancia por escrito, en situaciones de urgencia se recurre a la comunicación telefónica directa.
«Normalmente el CNI lo que hace es ponerlo todo por escrito, es la tendencia siempre, para que quede constancia de la información»
«Lo que ocurre, si de repente te enteras de algo y tienes una urgencia de comunicarlo… a veces lo que haces es utilizar la vía directa, que es llamar por teléfono»
La entrevista ha abordado además el contenido de su libro «Espías y traidores», centrado en 25 casos de agentes dobles vinculados a los servicios de inteligencia españoles. Rueda ha explicado que «los grandes secretos de la sociedad muchas veces son transmitidos por los agentes dobles» y ha detallado que entre los perfiles estudiados hay agentes que actuaron por convicción y otros por motivaciones económicas.
El autor ha recordado igualmente la expulsión en su día de tres agentes de la CIA en España, así como distintos casos de espionaje entre países aliados en asuntos de competencia comercial y estratégica.



