Galicia registró este año el verano meteorológico —correspondiente a junio, julio y agosto— más cálido desde 1961, año en que comienza la serie histórica, según informó hoy la conselleira de Medio Ambiente y Cambio Climático, Ángeles Vázquez, durante la presentación del informe climatológico elaborado por MeteoGalicia.
Temperatura media 21,4 grados
La temperatura media del verano se situó en 21,4 grados, 2,3 grados por encima del período de referencia. «Tanto las temperaturas mínimas como las máximas fueron también las más elevadas de toda la serie histórica», señaló Vázquez.
Por meses, junio resultó extremadamente cálido, con una media de 20,4 grados, 2,6 grados por encima de lo habitual, lo que lo convierte en el segundo junio más cálido desde 1961, con episodios destacados entre los días 11 y 14, y entre el 20 y el 24, asociados a masas de aire cálido procedentes del sur. Julio, por su parte, alcanzó los 22,5 grados de media, 2,8 grados por encima de lo normal, y se convirtió en el mes de julio más cálido desde que existen registros.
Agosto, comportamiento distinto
Agosto tuvo un comportamiento distinto, con situaciones anticiclónicas y un episodio cálido entre los días 10 y 18, seguido de un cambio a un episodio frío entre el 23 y el 29. Aun así, con una media de 21,4 grados —1,5 por encima de lo habitual—, se considera un mes muy cálido.
En cuanto a las precipitaciones, el verano fue en conjunto seco, con una media acumulada de 94 litros por metro cuadrado, un 22% menos de lo habitual. Junio tuvo un déficit del 50%, y julio fue especialmente seco, con apenas 5 litros por metro cuadrado, un 86% menos de lo normal. Agosto, en cambio, resultó muy húmedo, con 64 litros por metro cuadrado, un 73% por encima de lo esperado, debido a dos borrascas que afectaron a Galicia entre los días 23 y 29.
«No solo debemos fijarnos en cuánto llueve, sino también en cómo se distribuye esa precipitación a lo largo del tiempo y del territorio», añadió la conselleira.


