El divulgador científico Moncho Núñez ha analizado el impacto y las características del próximo eclipse solar total del 12 de agosto, calificando el fenómeno como una oportunidad única para acercarse a la astronomía.
En una entrevista en el programa Na Encrucillada de Radio Xallas, habló sobre su libro “Eclipses. Historia y ciencia de la ocultación extemporánea del Sol” (Guadalmazán), y desgranó los mitos históricos que han rodeado a estos eventos, anunciando la salida inmediata de la segunda edición de su última obra.
Moncho Núñez en Radio Xallas
Un monstruo que se comía el sol
Durante su intervención, Núñez explicó que los eclipses generaron históricamente temor ante la falta de explicaciones científicas, lo que llevó a las distintas civilizaciones antiguas a elaborar leyendas.
“La mayor parte de los pueblos, imaginaban que era algún monstruo que se comía el sol” señaló el autor, detallando que estas figuras mitológicas variaban desde dragones en China hasta serpientes en Egipto o jaguares en Sudamérica. Como respuesta, los pueblos organizaban rituales ruidosos o, en casos extremos como el de los aztecas, sacrificios humanos de personas albinas para lograr que la luz solar regresara.
Rigor científico
Frente a estas narraciones, el escritor destacó la labor de documentación y contraste de fuentes realizado para su libro, un trabajo que le llevó cerca de un año. Núñez criticó la propagación de mitos no comprobados en plataformas digitales, donde la información es «copiada y copiada sin sentido crítico, que una falsedad se puede repetir innumerables veces».

El eclipse del 12 de agosto de 2026
Respecto al eclipse del 12 de agosto, el divulgador se mostró convencido del interés que despertará en la población, afirmando que «esto de la curiosidad es vicioso, porque te metes a saber un poco y ya quieres saber más».
Aconsejó utilizar gafas homologadas para proteger la vista, e hizo hincapié en el valor experiencial del momento. «Es un acontecimiento para vivirlo. Para vivirlo con todos los sentidos», subrayó, en referencia a los cambios de luz, temperatura y comportamiento animal que se apreciarán.
Aparte de la experiencia visual propia para un experto como Núñez Centella también hay otras curiosidades por resolver:
«Yo estoy deseando ver cómo reacciona mi perro. A ver qué va a hacer. No lo sé. ¿Va a ladrar? […] ¿Va a quedarse paralizado? No lo sé.»

