Que dos reconocidos divulgadores económicos como Carlos Rodríguez Braun y José Ramón Iturriaga hayan publicado un libro en defensa del ahorro es un gesto muy significativo.
Y a la vez, desde mi humilde punto de vista, la respuesta a una necesidad. La veneración del gasto y de las políticas keynesianas es muy frecuente en determinados gobiernos, intelectuales y medios de comunicación. En cambio el ahorro se ha pintado de práctica inmovilista, retrograda y con un cierto tufo de egoísmo. El concepto “frugalidad” tiene muchos enemigos.
Y con vocación didáctica y amena, los señores Rodríguez Braun e Iturriaga se lanzan a publicar “Ahorra, ahorra”, una defensa teórica y práctica del ahorro en diez argumentos.

Conocedores de los medios de comunicación, los autores han ido al grano, sin grandes teorías ni excesivas reflexiones. Con ejemplos concretos, analizando conceptos entre la teoría y la práctica del ahorro.
Economía, Política, Sociedad, Libertad, Responsabilidad, son conceptos con protagonismo en la primera parte del libro, para dar paso a los escenarios temporales y a las herramientas de ahorro o inversión.
“Ni sobra el ahorro ni necesitamos estados tan grandes” señalan en la parte final del libro en donde afirman que “mantener un relación sana y consciente con el dinero es una condición necesaria para aspirar a la felicidad”. Un libro interesante para aclarar ideas, y que ayuda a refutar algunas ideas que se repiten y demonizan la libertad individual.

