Que una conservera de Vigo o un astillero de Ferrol pueda contratar a un director de marketing con 20 años de experiencia internacional pagando 300 euros al día suena inverosímil. Pero es exactamente lo que permiten las ayudas del Instituto Gallego de Promoción Económica (Igape) para la incorporación de directivos externos, un programa que cubre hasta el 75% del coste y que convierte a Galicia en la comunidad autónoma donde más rentable resulta adoptar el modelo de liderazgo ejecutivo fraccionado.
El programa, desarrollado en colaboración con la Asociación de Interim Management de España (AIME) y la Asociación para el Progreso de la Dirección (APD), permite a las pymes gallegas incorporar durante seis meses y con dedicación parcial profesionales de alta dirección que asuman retos concretos: abrir un nuevo mercado de exportación, digitalizar la estrategia comercial, reorganizar el departamento de marketing o lanzar una marca al mercado internacional.
La aritmética que cambia la ecuación
Sin subvención, un directivo de marketing fraccionado cobra entre 1.000 y 1.500 euros por jornada. Con el 75% cubierto por el Igape, el coste neto para la empresa baja a 250-375 euros diarios. Para poner esa cifra en contexto: es menos de lo que cuesta un día de trabajo de un coordinador de marketing junior a tiempo completo, pero con un perfil ejecutivo que ha dirigido departamentos, gestionado presupuestos de siete cifras y liderado lanzamientos en múltiples mercados europeos.
«Es la primera vez que vemos un instrumento público que reduce la barrera de entrada del modelo fraccionado hasta hacerlo accesible para empresas que facturan 2 o 3 millones de euros», reconoce Isabel García de Salazar, Operating Partner en España de Mateerz, firma con sede en Londres que opera en cinco mercados europeos y que en España ha trabajado con compañías como el FC Barcelona y varias empresas tecnológicas en Cataluña.
García de Salazar, que se incorporó a Mateerz a principios de 2026 para liderar la expansión española desde Madrid, señala que Galicia es el mercado donde más consultas reciben de pymes industriales. «El perfil es muy claro: empresas con un producto excelente, con capacidad de exportar o que ya exportan, pero cuyo marketing está a cargo de alguien del departamento comercial que ‘también se ocupa de eso’. El Igape les da la oportunidad de probar lo que es tener un director de marketing de verdad, con un riesgo financiero casi nulo.»
Los sectores donde más sentido tiene
La industria conservera gallega factura más de 4.000 millones de euros anuales y compite con productores de todo el Mediterráneo. En ese entorno, la diferencia entre vender a través de marca de distribuidor y posicionar una marca propia en retail internacional es una cuestión de liderazgo de marketing, no de capacidad productiva.
El sector naval atraviesa una transformación tecnológica profunda y necesita comunicar capacidades —construcción offshore, embarcaciones de nueva generación, reparaciones especializadas— a un mercado global de armadores y operadores que exige presencia digital profesional, presencia en ferias internacionales y materiales comerciales en varios idiomas.
Las empresas de energías renovables, con proyectos que requieren financiación institucional y validación ante inversores, demandan narrativas de marketing capaces de traducir complejidad técnica en propuestas de inversión atractivas.
Y el turismo rural gallego, con la marca Galicia ganando reconocimiento internacional, necesita estrategias de revenue marketing y posicionamiento en mercados emisores que van más allá de lo que una agencia local puede ofrecer.
Qué hace exactamente un directivo de marketing fraccionado
No es una consultoría puntual ni una asesoría externa. El directivo fraccionado se integra en la estructura de la empresa: asiste a comités de dirección, gestiona presupuesto de marketing, supervisa agencias y equipos, y responde por métricas concretas de negocio. La diferencia con un director interno es que trabaja uno a tres días por semana y su relación con la empresa es contractual, no laboral.
«Es más parecido a tener un socio que a contratar un servicio», explica Nawfal Laghzali, CEO de Mateerz. «El directivo tiene piel en el juego. Si los resultados no llegan, la relación se termina sin indemnizaciones ni preaviso de meses. Esa alineación de incentivos es lo que hace que el modelo funcione.»
Cómo acceder al programa del Igape
Las pymes gallegas interesadas pueden consultar los requisitos y calendario de convocatoria directamente con el Igape. El programa está diseñado para facilitar la incorporación ágil de directivos externos, con un proceso de solicitud simplificado que prioriza empresas en fase de internacionalización o transformación digital.
Para aquellas que no conozcan aún el mercado de directivos de marketing fraccionados, firmas especializadas ofrecen evaluaciones iniciales sin compromiso para determinar si el modelo encaja con la situación de la empresa. La convergencia entre ayuda pública y oferta de talento ejecutivo flexible crea una ventana que las pymes gallegas con ambición internacional no deberían dejar pasar.

