El conselleiro de Sanidad, Antonio Gómez Caamaño, y el director ejecutivo de la Fundación Pública Galega de Medicina Xenómica, Ángel Carracedo, supervisaron este lunes en el Hospital Clínico de Santiago la toma de muestras del Proyecto Xenoma Galicia, una iniciativa científica que aspira a marcar un punto de inflexión en la medicina de precisión en la comunidad.
El programa inicia una nueva fase con el objetivo de analizar el ADN de 5.000 gallegos para estudiar su predisposición a distintos tipos de cáncer y a la hipercolesterolemia. En esta etapa, el proyecto arrancó en el área sanitaria de Santiago y Barbanza, donde más de 800 personas han sido citadas de forma aleatoria. Tras firmar el consentimiento informado a través de la aplicación del Sergas, los participantes acuden a donar una muestra de sangre.

400.000 muestras de ADN
Ángel Carracedo subrayó que, además de su dimensión investigadora, se trata de un proyecto de cribado centrado en la detección de predisposición al cáncer de mama, ovario y colorrectal. A su juicio, la iniciativa supondrá “una revolución muy importante en la salud”, con impacto también en sectores estratégicos como el farmacéutico y el biotecnológico. El investigador destacó que las principales repercusiones serán directas, al permitir una medicina personalizada más efectiva y adelantarse a la enfermedad mediante estrategias preventivas individualizadas.
Carracedo agradeció especialmente la implicación de los participantes, muchos de ellos desplazados desde distintos puntos de Galicia. “Vienen fundamentalmente por amor a la ciencia”, señaló, destacando el compromiso solidario de la ciudadanía con el avance científico.
De cara al futuro, el responsable de la Fundación apuntó a la posibilidad de alcanzar las 400.000 muestras de ADN, lo que situaría a Galicia en una dimensión comparable a los grandes proyectos internacionales.
Por su parte, el conselleiro reivindicó el carácter pionero de la iniciativa y animó a las personas que reciban la invitación por SMS a participar en un programa que, en su fase inicial, ya permitió analizar 2.000 muestras y detectar 24 variantes de riesgo asociadas a patologías hereditarias.

