“Sin Justicia. Más de 300 asesinatos de ETA sin resolver”. Es el libro escrito por Florencio Domínguez y María Jiménez y editado por Espasa.
En el programa “Na Encrucillada” de Radio Xallas, Domínguez señaló que “no hay una única razón” que justifique esta situación:
“Son 312 casos sin condena judicial, desde la muerte de algunos o todos los autores materiales, o porque no ha sido posible identificar a los autores”.
Entrevista a Florencio Domínguez- Desde m 60
Los Años de Plomo
En este último apartado, se encuentran más de 100 crímenes de los llamados “Años de Plomo”, como bien recuerda Florencio Domínguez:
”Fue una época de gran intensidad de actividad terrorista y de intimidación social con una extensa red de complicidades, mientras las fuerzas de seguridad estaban a la defensiva y tenían que volcar sus propios recursos en la autoprotección y con equipos limitados”.
Todo esto dificulta el esclarecimiento de los atentados. “También hay casos casos policialmente resueltos que no tienen sentencia judicial”.
A veces la falta de colaboración internacional, diferencias legislativas con otros países, y errores. Hay medio centenar de acusados sin condena. Se da la circunstancia de que “las declaraciones de terroristas en sede policial que no son ratificadas en los juzgados”. Por ejemplo.
Están además las causas prescritas. Aunque parezcan cifras ridículas, el director del Centro Memorial aclara que “En España se han resuelto un mayor número de casos de terrorismo que en países como Irlanda del Norte”.
La idea del libro es dar una explicación del motivo de que haya casos pendientes.

«Sin Justicia» un completo volumen de 700 páginas
Los dos autores siguen con su firme compromiso por la divulgación. Y gran hecho una labor concienzuda de rastreo de documentación y análisis de datos, para que tengamos en nuestras manos un volumen de 700 páginas con muchos datos.
Podríamos citar muchos casos pero sin duda uno de los más significativos para los gallegos es el de los tres trabajadores gallegos asesinados por ETA y desaparecidos, José Humberto Fouz Escobero; Jorge Juan García Carneiro, y Fernando Quiroga Veiga.
“No se investigó demasiado. En un homenaje el año pasado hicimos un llamamiento a los miembros de ETA que siguen vivos para que proporcionaran información sobre el paradero de los cuerpos de los tres chavales gallegos, para que aunque ya no se pueda hacer justicia, los familiares los pudieran enterrar. Este es un caso flagrante” apunta Domínguez.



